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"Mas allá del Sur" PDF Print E-mail
Friday, 16 October 2009 13:37

El territorio de la República de Chile es una larga y estrecha franja de tierra al suroeste de América del Sur; está ubicado entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes, limita al norte con Perú y al este con Bolivia y Argentina. Actualmente está dividido en 15 regiones, las cuales nos ofrecen un gran abanico de posibilidades turísticas. También posee territorios insulares en el Océano Pacífico y la Isla de Pascua (ubicada en la Polinesia). Su historia, su gente, su cultura, sus productos y los matices de su lengua, hacen de Chile un país único.

Aquí viven más de 17 millones de personas, y su nivel de desarrollo económico y calidad de vida, se encuentran entre los más altos de América Latina. Incluso su economía es considerada una de las más sólidas del continente. Uno de sus mayores atractivos es la Cordillera de los Andes, que alcanza altitudes superiores a los 6000 msnm, aunque en promedio su altura es de 4000 msnm, y muchas veces está cubierta de nieve.     

Debido a la longitud de su territorio posee una gran variedad de climas: desde el calor del norte en el Desierto de Atacama, pasando por la zona central donde predomina un clima mediterráneo, a excepción de las cimas de la Cordillera de los Andes.

El verano es seco y cálido y el invierno lluvioso y frío. La zona costera posee temperaturas reguladas por el efecto marítimo, mientras que el interiores mucho más cálido. Al sur se ubica la región Antártica, que se encuentra en su mayor parte cubierta de hielos permanentes. Un maravilloso espectáculo es la gran variedad de especies animales que existen en sus costas: gaviotas, pelícanos, albatros, lobos de mar, delfines, ballenas, pingüinos como el de Humboldt y Magallanes.

Es uno de los países con mayor variedad de fauna marina en el mundo. Pero además de su belleza territorial y sus riquezas naturales, Chile también es admirable ya que es considerado un país de poetas, y es que a lo largo de la historia a nivel internacional han destacado varios de sus literatos como: Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Isabel Allende, José Donoso y Marcela Paz, entre muchos otros. Una de sus 15 regiones, y quizás la más importante, es Metropolitana de Santiago.

En ella se encuentra Santiago de Chile o Gran Santiago, capital del país que cuenta con más de seis millones de habitantes, que representa más del 37%de la población nacional. Posee modernos edificios, una extensa y eficiente red del metro; así como centros comerciales, parques, museos, galerías de arte, palacios, monumentos y áreas verdes. Sus asentamientos humanos se han extendido hacia la cordillera, por lo cual es posible tener el campo y la ciudad en un mismo lugar. Es un buen punto de partida para llegar a otras regiones del norte y del sur, siendo las más cercanas: Valparaíso y Libertador General Bernardo O’Higgins. Entre sus mayores atractivos se encuentran:

El parque O’Higgins. Un antiguo parque con bellos jardines, área de recreación infantil, acuario, museos y restaurantes.

  • Parque Metropolitano. En él se encuentra el zoológico y un jardín botánico.
  • Cerro de Santa Lucía. Al pie de éste fue fundada la ciudad de Santiago en1541. Es un lugar de paseo en el que hay miradores y monumentos.
  • Plaza de Armas. Considerada como el centro y el corazón de Santiago, incluye los edificios cívicos, culturales y religiosos que se encuentran a sus alrededores.
  • Barrio Bellavista. El centro de la Bohemia Santiaguina, en él hay galerías de arte, cafés, teatros y restaurantes.
  • Planetario. Un centro audiovisual con planta semiesférica, que simula la bóveda celeste, en donde se proyecta el espectáculo de las estrellas y el espacio. 

¡Una cocina de producto!

Chile es un país donde la tradición culinaria surge de la mezcla de la gastronomía colonial española con elementos aborígenes (inca y mapuche), en que el maíz, la papa (con variedades impresionantes y algunas muy exóticas) y el tomate destacan como ingredientes tradicionales. Sin embargo, independientemente del estilo de cocinar, es la naturaleza la que da la principal riqueza a la culinaria chilena que destaca, sobre todo, en sus ingredientes, siendo ejemplo perfecto de lo que se denomina “cocina de producto”.

El mar es el más generoso en sus ofrendas, en cuyas costas nacen reconocidas joyas culinarias tal como: la centolla (cangrejo gigante de aguas frías), macha (molusco similar a un mejillón), choros (mejillón), loco (abulón), erizo de mar, albacora (pez espada), salmón, tollo (un tipo de tiburón), merluza, picoroco (crustáceo marino cubierto por una especie de caparazón), entre muchas especies más. De la tierra se incorporan la carne de vacuno y de cordero, cuyo representante más afamado es el cordero Patagónico de Magallanes. Algunos de los platillos más tradicionales son el asado (técnica con la que cocinan ala parrilla distintas carnes), la carbonada (se prepara en una cacerola con trozos de zapallo o calabaza, choclo o maíz, carne, batata o camote, orejones de durazno y especias como páprika, orégano, cebolla, ajo, etc... hasta espesar), la cazuela (preparaciones a base de carne y verduras con distintas variaciones), el curanto (elaborado en un hoyo en la tierra con piedras calientes y cubierto, generando un clima de vapor para la cocción), las empanadas (de horno o fritas rellenas de carne y cebolla, con queso o mariscos) y el pastel de choclo (a base de una pasta de choclo o maíz rellena con carne y cocida en el horno).Y de sus postres, destacan los alfajores y el manjar. Una de las bebidas dulces más tradicionales es el mote con huesillos (se sirve fría y se elabora con trigo cocido y pelado “mote” y duraznos deshidratados “huesillos” cocidos en agua azucarada con canela).

  

En su panadería destaca la sopaipilla (elaborada a base de harina de trigo frita y que en el centro de Chile lleva también calabaza “zapallo”).Por otra parte, la cocina de la región Metropolitana de Santiago se distingue por platos que van desde parrilladas (con carnes blancas y rojas asadas con carbón y acompañadas de papas doradas); cazuelas; humitas (choclo –maíz- molido y cocido con aderezos); budín de choclo, ensaladas y verduras del valle central. La abundancia de peces y mariscos que ofrece la larga costa chilena, se convierte en un menú tentador: desde albacora o corvina a la mantequilla, hasta congrio frito o en caldillo, mariscales, jaibas rellenas, chupes de papas y erizos con salsa verde.

 Desde hace algunos años, la gastronomía chilena va tomando nuevas vertientes, existe un auge culinario, chefs que retoman el producto regional y lo combinan con distintos sabores tanto nacionales como de influencia extranjera, dándole una dimensión de alta cocina alas opciones culinarias. El lugar para iniciar el recorrido gastronómico en Santiago es el Mercado Central, donde es posible descubrir gran parte de los ingredientes de la cocina chilena y degustarlos en los restaurantes del interior, tal como “Donde Augusto” donde los aventureros culinarios no pueden dejar pasar la oportunidad de probar el erizo de mar, que se prepara con sal, pimienta, limón amarillo, cilantro y cebolla.

El pastel de jaiba (jaiba, pan rallado, queso, crema y huevo); y el chupe de loco (pan rallado, loco molido, cebolla y crema) son platillos que se acostumbran, aunque personalmente prefiero las preparaciones más frescas que resaltan las cualidades de los mariscos. El “Mestizo” es un restaurante contemporáneo decorado con un estilo moderno y fresco, un lugar amplio que se enmarca con la vista del parque. La comida se puede denominar fusión y entre los platillos que más disfrutamos están la centolla con papa en salsa de ají, el mero en salsa de setas y el cordero magallánico, mismos que acompañamos con un Chardonnay del Valle de Casablanca y un excelente coupage de cabernet sauvignon, merlot, petit verdot y cabernet franc, del Valle de Aconcagua. Con el postre tomamos un Late Harvest de la bodega Torres que realzó el mil hojas de queso con compota de manzana y frutas rojas.

       

El enoturismo en Chile ha ido tomando importancia en los últimos años, así que un buen recorrido gastronómico no debe dejar pasar la oportunidad de visitar una o varias de las renombradas bodegas que dan prestigio a los vinos chilenos. Una de las opciones más cercanas a Santiago es Concha y Toro, ubicada a 27 Km. hacia el sur, al pie de los Andes en el Valle de Maipo. El centro gastronómico Borderío alberga “El Apero”, un restaurante que hace honor al espíritu chileno con platillos de preparación tradicional, danzas folclóricas que acompañan la cena y artesanías que decoran el lugar.

Un espacio turístico que se reconoce por su buena cocina y que da al visitante una muy agradable visión de este país. Lo más destacado en la mesa son los locos con mayonesa en salsa verde (cebolla, cilantro y limón), los pulpos al pil pil (ajo, aceite y ají) y el cordero patagónico que nosotros acompañamos con un potente vino Perez Cruz, Syrah (2007), Reserva, del Valle de Colchahua. Para terminar la cena vale la pena ordenar un Araucano, excelente digestivo a base de hierbas.

El “Wine 365”, uno de los restaurantes del Hotel Ritz-Carlton, fundamenta su nombre ofreciendo un vino chileno por cada día del año. Aquí el actor principales el producto regional, mismo que el chef Tomás Olivera transforma en platillos refinados, su búsqueda se enfoca en sabores francos, sin excesos. Con ojos cerrados puede uno dejarse guiar por Magda Saleh, parte del equipo de sommeliers que dirige Christian Vargas, quien conoce el maridaje perfecto entre cada vino y los platillos.

Un paseo por el bohemio barrio Bellavista bien merece la pena.

En sus calles se pueden visitar galerías de arte, teatros, cafés y restaurantes. La Casa del Aire se encuentra en el patio Bellavista donde un merecido descanso se puede acompañar de un refrescante y tradicional pisco, bebida elaborada a partir de la uva.

"Boragó" es la opción más actual de gastronomía que ofrece una cocina vanguardista enfocada en la ciencia de alimentos, el sabor chileno y la estética del platillo. Rodolfo Guzmán, chef y propietario comentó que busca una cocina con identidad, una cocina única que ha ido formando después de numerosos viajes por el interior de Chile donde ha descubierto un sinfín de productos autóctonos. Con una carta corta que cambia cuatro veces al año y un menú degustación es posible descubrir platillos muy conceptuales como: “Bosque, humo y setas” o “musgo de hierbas y pieza de vaca ahumada en madera Tepú, cocinada 40 horas a 70ºC, perfumada con glaceado de chancaca”. Boragó es una verdadera odisea, ideal para quienes aman vivir experiencias gastronómicas inusitadas.

Otro de los restaurantes que dan de qué hablar en la capitales "Puerto Fuy", un lugar donde disfrutan dar opciones y para muestra basta observar las cartas de: aguas, sales, cervezas y perfumes destilados para postres… Puerto Fuy es un lugar moderno que también destaca el producto chileno, algunos de los platillos recomendados son el tartar de atún con masago, chile dulce y palta (aguacate), perfumado con salsa de soya y aceite de ajonjolí o la macha gratinada con queso Grana Padano, salteado de tomate y salsa de vino blanco, un platillo tradicional llevado a una preparación más sofisticada.

“Emporio Nacional” es una pequeña tienda que ofrece productos gourmet artesanales. Un espacio dedicado a las familias productoras que por su tamaño o especialización no pueden competir en los grandes supermercados. La filosofía es conservar el patrimonio alimenticio con productos endémicos. Entre los ingredientes que ofrecen destaca el aceite de oliva extravirgen, aceite de palta (aguacate), mermeladas de distintos vegetales, flores y frutas, tubérculos en lata como el topinambur, miel deshidratada y paté de Emú (variante de avestruz).

Café con piernas es un famoso atractivo de Santiago que se refiere a un concepto donde se sirve café con la diferencia de que es atendido por mujeres atractivas que usan faldas muy cortas, aunque hoy, en muchos casos, se observan casi sin ropa.

Para Consentirse…

Sin duda The Ritz-Carlton Santiago es uno de los hoteles para hospedarse, tanto por su ubicación en el Golf, uno de los barrios más elegantes de la capital, como por su reconocido servicio, su oferta gastronómica y sus instalaciones. Si lo que busca es tomar un pisco sour, cóctel, martini, vino o champagne, The Ritz-Carlton Bar es el lugar.

La hora del té en el Lobby Lounge (entre 5:00 y 8:00) permite disfrutar de los famosos atardeceres de Santiago. Entre sus restaurantes destaca “Adra” con un estilo de cocina mediterránea, donde el chef Tomás Olivera trabaja los ingredientes del Océano Pacífico en platillos como: ostiones chilenos con caviar; langosta con vegetales salteados y ensalada verde; sopa de calabaza con cardamomo y crema de callo de hacha; salmón con “risotto” mixto (mote, quinoa y amaranto) y salsa de hinojo; entre otros. La oferta de vinos, al igual que en “Wine 365” es una oda a los mejores terruños y productores chilenos, así es posible disfrutar de “The Winemaker Dinner” donde cada plato se marida con un vino realzando la experiencia gourmet.

Por otro lado los postres revelan una absoluta personalidad nacional con propuestas como: triolgía de papaya, alfajor de lúcuma y butterscotch con helado de Carménère. Después de una cena en “Adra” o en “Wine 365”, es posible disfrutar de una inmersión entre taninos en la habitación. Es importante programar el servicio para que al regresar el baño esté ya iluminado con velas y la tina llena con el cálido abrazo del vino. Otra de las seductoras experiencias en The Ritz-Carlton es una relajada tarde en “The Boutique Spa” bajo la cúpula de cristal donde se disfruta del dorado atardecer que se difumina tras la nevada cordillera de los Andes. Lo primero es un masaje y haciendo honor al espíritu gourmet, ¿por qué no una caricia con chocolate “Deluxe Chocolate” o un envuelto de uva tinta “Wine Grape Wrap”? para después pasar un tiempo de deleite en el jacuzzi o en la alberca acompañado de un corpulento Carménère o un fresco Sauvignon Blanc.

Para llegar…

Para volar a Chile desde México, la mejor opción es la línea aérea LAN, misma que lanzó su clase Premium Business en 2007 para vuelos de largo alcance, con un concepto de viaje enfocado en el descanso y confort de los pasajeros. La clase Premium Business cuenta con un asiento-cama con reclinación de 180°C (que ofrecen sólo 5 compañías en el mundo) en que es posible descansar en posición totalmente horizontal con edredones y almohadas acolchonadas.

Para entretenerse se cuenta con grandes pantallas individuales de plasma (5.4 pulgadas) con un servicio personalizado de audio y video para elegir al gusto la película deseada; 14 juegos interactivos y más de 100 CD’s para disfrutar con audífonos de última generación con sistema noise cancelling.

 Para los fans gastronómicos, LAN se ha enfocado en un menú y selección de vinos cuidadosamente elegidos por Héctor Vergara, único Máster Sommelier de Latinoamérica, que la han hecho acreedora a distinciones, como “una de las cinco aerolíneas internacionales con mejor dotación de vinos”, según la revista Business Travel International. La oferta gastronómica de LAN busca ofrecer una identidad, motivo por el cual se realizan preparaciones con productos y vinos seleccionados de Sudamérica dando énfasis a la cocina: chilena, peruana y argentina.

 

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