
En la Ciudad de México abundan los espacios para comer o beber a cualquier hora y cualquier día; bien podría uno pasar todo el día brincando de establecimiento en establecimiento, empezando por un buffet para desayunar, seguido de una panadería para un pequeño snack, después un restaurante clásico para la hora de comer y, de ahí, a una cafetería por un postrecito y un poco de cafeína para recuperar la energía. Luego puedes ir a un elegante restaurante de fine dining para cenar, continuar con unos drinks de autor y cerrar con una taquería para contrarrestar la borrachera.
En fin, no importa cuál sea el antojo o la hora a la que se te ocurra, seguro que hay una opción disponible a pocos kilómetros de distancia. Imagínate que fuiste al gym temprano y ahora lo que tienes es un montón de hambre y un antojo terrible de echarte una copita, pero llegar a la oficina con una guajolota y una Perla Negra en lata no es la opción más prudente… Suena súper específico, ¿no?
Pues incluso en ese caso existe un spot perfecto si te queda un ratito antes de entrar a la oficina. Y lo que es más, está tan bueno que tal vez no te moleste llegar unos minutos tarde.
Sobremesa desayunador
En la colonia Del Valle existe un rinconcito que durante los últimos meses se ha ganado su lugar, no solo en la lista de lugares que vale la pena tener en la mira, sino también en mi estómago, mi paladar y, por supuesto, mi corazón.

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Se llama Sobremesa y es un pequeño pero acogedor restaurante dirigido por el mismísimo Ricardo Sandoval, mejor conocido como Sando, uno de los mixólogos más prolíficos y reconocidos de México, quien, después de vivir durante años de la vida nocturna, optó por una alternativa más tranquila y saludable, a base de desayunos y coctelería de autor por la mañana.
Sí, leíste bien: coctelería por la mañana… ¿Te interesa? Sigue leyendo para descubrir de qué se trata.
Mixología low ABV y doble 0
Sobremesa es más que un bonito desayunador: es un lugar donde la alta cocina y la coctelería se mezclan desde las primeras horas del día. Y no, no es un oasis para los alcohólicos ni un concepto disruptivo con la premisa de «son las cinco de la tarde en alguna parte del mundo», sino que aquí la coctelería ha dado un giro completamente distinto para ofrecer el mismo tipo de experiencia, pero sin los efectos negativos del alcohol.
Normalmente, cuando vamos a un bar o restaurante y no tenemos ganas de tomar alcohol, no hay muchas más opciones que una limonada, un refresco o, en el mejor de los casos, una conga o una piña colada sin alcohol. No queda más remedio que ver cómo tus acompañantes disfrutan de un delicioso coctel de autor mientras tú te tomas, un poco a la fuerza, tu limonada mineral que, además, tiene muchísimo azúcar.

Es ahí donde Sando encontró una enorme área de oportunidad: ¿por qué no ponerles a los mocktails el mismo esmero que a la coctelería de especialidad? Y es así como ha construido un menú de bebidas tan deliciosas como bien pensadas, con muy poco o nulo contenido de alcohol.
Desde clásicas mezcalitas con mezcal doble 0 —sí, existe y está buenísimo— hasta un coctel a base de soda de jengibre con macerado de fresa y mandarina llamado Puerto Mandarin, que te volará la cabeza, en Sobremesa puedes iniciar tu día con un coctelito sin tener que lidiar con el efecto —o las calorías— que normalmente vendrían con esta decisión.
La comida
Pero los cocteles no lo son todo, pues el menú de alimentos es el complemento perfecto, donde ninguno de los elementos opaca al otro.
Desde lo más ligero, como la avena reposada con granola y compota de mango con chía, hasta las opciones completas, como la tlayuda con asiento, frijoles, chorizo y queso, todo está perfectamente cuidado.
Los huevos shakshuka son un desayuno imperdible, aunque, si prefieres algo más panoso, el grilled cheese con pesto y queso azul, acompañado de su clásica sopa de tomate, así como el croissant de jamón de pavo con puré de papa, son opciones deliciosas que definitivamente vale la pena probar.

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Lo mejor de todo es que todo —o por lo menos todo lo que se puede— se produce en el mismo restaurante. El pan, la compota, el puré y hasta la granola se elaboran dentro de la cocina, a cargo de Alejandra Rodríguez, esposa de Sando y extraordinaria cocinera. Así que, no importa cuándo vayas, siempre encontrarás producto fresco y de excelente calidad.
Una comunidad activa
Pero si hay algo que llama la atención, más que los alimentos y la oferta de bebidas, es la comunidad que se ha formado alrededor de este lugar. Como en una auténtica sobremesa, los comensales, tanto nuevos como regulares, se reúnen para convivir y disfrutar del ambiente tranquilo y familiar —acompañado de buena música— en el que hasta los perritos son totalmente bienvenidos.
Además, Ale y Sando no solo buscan ofrecer un oasis donde comer y beber bien, sino también mantener activa a la comunidad a través de productos de temporada, como pan de muerto (disponible los fines de semana de octubre), o de bebidas como la Funking Spice, que le da un giro al clásico pumpkin spice latte con auténtico puré de calabaza y un toque de ralladura de haba tonka. También organizan eventos como la ofrenda de Día de Muertos para mascotas y diversas colaboraciones y takeovers con grandes personalidades de la industria de alimentos y bebidas.
Recuerda que, si se te antoja un coctel por la mañana, en Sobremesa eso nunca está mal visto; y si buscas un lugar acogedor para desayunar, este es el spot correcto. No olvides seguir su Instagram para enterarte de sus próximos eventos y enamorarte de su propuesta original.



