La historia de Chihuahua se construye a partir de su amplio territorio, sus climas extremos y la fuerza de quienes lo habitaron desde tiempos antiguos. Antes de la llegada de los españoles, esta región fue hogar de pueblos originarios como los rarámuri, conchos y sumas, quienes desarrollaron formas de vida profundamente ligadas a la tierra, los ciclos naturales y el movimiento constante. Sus saberes, lenguas y tradiciones siguen presentes, especialmente en la Sierra Tarahumara. En colaboración con el Fideicomiso ¡Ah, Chihuahua! pudimos disfrutar y conocer 3 días, en donde visitamos distintos lugares de este estado.
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Para desayunar probamos Los montaditos, el cual cuenta con platillos prácticos que se comen de camino al trabajo. Entre ellos destacan los burritos tradicionales y los montaditos, dos preparaciones que son un imperdible de la región. El montadito se prepara con tortilla de harina hecha al momento, doblada y rellena de frijoles refritos, queso menonita o asadero y guisos sencillos.

El origen de los montados de Chihuahua se relaciona con los años de la Revolución Mexicana y la llegada de Francisco Villa a la región. Durante ese periodo, la urgencia marcaba las comidas y los alimentos debían ser fáciles de preparar y transportar. Las adelitas resolvían la alimentación encendiendo fogones improvisados con piedras de malpaís y calentando tortillas en el comal. La forma de doblarlas permitió llevarlas consigo, lo que dio lugar a los nombres de “mulas” o “burros”.


Con el tiempo, esa preparación evolucionó y se consolidó el burrito norteño como uno de los antojitos más difundidos. Más adelante, la incorporación de queso asadero dio origen al montado, un platillo que conservó su identidad propia.
Después a una hora de la Ciudad de Chihuahua visitamos la Ex Hacienda Torreón, Ruta Tres Ríos con motivo del evento Concours Mondial de Bruxelles, en donde se preparó una comida con diferentes bebidas, gastronomía y música.
Ex Hacienda de San José del Torreón

Se construyó en el siglo XIX, cuando las haciendas eran el centro de la actividad agrícola, ganadera y social de la región. Esta hacienda perteneció a Don Luis Terrazas, uno de los personajes más influyentes en la historia de Chihuahua. San José del Torreón fue parte de un conjunto de 46 haciendas que conforman su patrimonio en el estado. En su época de mayor actividad, el lugar funcionaba como un centro productivo donde se concentraban el trabajo del campo, la administración y la vida cotidiana.



El levantamiento armado de 1910 marcó el inicio de su abandono. Como ocurrió con muchas haciendas del país, el conflicto provocó que el inmueble quedara deshabitado y expuesto al paso del tiempo. Las condiciones del clima, junto con años de descuido y saqueo, aceleraron su deterioro y la mantuvieron en el olvido durante décadas. Actualmente, la Ex Hacienda de San José del Torreón vive un proceso de rescate gracias al trabajo conjunto del Gobierno del Estado, el Gobierno Federal y el Municipio.









Ruta Tres Ríos
Se ha consolidado como uno de los proyectos vitivinícolas más interesantes de Chihuahua, al reunir varios viñedos y bodegas que apuestan por el desarrollo del vino en el norte del país. Dentro de este recorrido destacan Hacienda San Agustín y Rancho Las Ruelas, dos espacios clave para quienes buscan conocer de cerca la producción vinícola regional y el crecimiento del enoturismo en la zona.

A lo largo de casi diez años, estas bodegas han trabajado en la adaptación de distintas variedades de uva al clima árido, dando como resultado vinos que hoy cuentan con reconocimiento dentro y fuera de México. Este esfuerzo quedó reflejado recientemente al formar parte de las sedes de México Selection by Concours Mondial de Bruxelles (CMB) 2025, un certamen que distingue a los proyectos vinícolas más sólidos del país.



Formar parte de la Ruta Tres Ríos es adentrarse en una propuesta de enoturismo que va más allá. El recorrido atraviesa viñedos en paisajes rurales, donde se explica de manera cercana cómo se cultiva la uva y cómo se transforma en vino, desde la vid hasta la botella. A lo largo del camino, los visitantes caminan entre extensos nogales, con nueces listas para recolectarse según la temporada.

La visita se completa con degustaciones dirigidas, acompañadas de cocina tradicional chihuahuense, como gorditas, asado de puerco, rajas con crema o taquitos de barbacoa. Todo sucede en un entorno tranquilo, rodeado por el desierto y la vida de campo, una opción ideal para quienes buscan salir del ritmo de la ciudad.




Valle de los Encinos

Ubicado en lo que fue el antiguo rancho Agua Caliente, Valle de los Encinos es un desarrollo que combina turismo rural, naturaleza y producción vitivinícola. Se encuentra a aproximadamente 30 minutos de la ciudad de Chihuahua, sobre el kilómetro 62 de la carretera que conecta con Ciudad Juárez. Con más de 8 mil hectáreas, el proyecto previsto para concluirse en 2027 está pensado como un espacio para quienes buscan vivir o descansar lejos del ritmo acelerado de la ciudad.

El desarrollo contempla una propuesta integral que privilegia el contacto con el entorno natural, sin dejar de lado servicios y espacios diseñados para distintas actividades. Entre lo que ofrecerá se encuentran rutas para caminatas, paseos a caballo, zonas de ecoturismo y áreas dedicadas a la vida de campo. A esto se suman un campo de golf, hotel boutique, restaurante, club deportivo, reserva ecológica, viñedo, capilla, salón para eventos y un museo.
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