Estaba sentado en mi Estudio, donde la ventana mira el bosque y los colibríes juegan con la velocidad y asombran con el paro repentino para saciar su sed de la miel que la flores les ofrecen. Sí, no quise ver la prensa ni conectar la TV. No. Demasiada sangre. Abrumadoras las escenas de balas, y noticias negras de políticos más negros todavía.
No. Alcé mi vaso con el pulque nativo, y encendí mi puro habano. La música me la ofrecían los árboles y las mariposas y las aves ignorantes de lo que el mundo real ofrece. Momentos en que yo quisiera ser golondrina o paloma torcaza o águila…

Y como ya se iba acercando la hora de los sagrados alimentos, tomé mi lápiz y anoté lo que se tenía que preparar, para seguir olvidando las crueldades que muchos humanos nos avientan mañana, tarde y noche.
Sigue con: Amor por el cine y la gastronomía: 8 películas imperdibles
Vi en mi calendario y había de donde escoger: Día de la Candelaria, día del Amor y la Amistad, y muchas más fiestas y conmemoraciones fastuosas que contempla este mes de febrero. Bueno, por lo menos cumplí con beber mi pulque. Con amor prepararía lo siguiente, le di un sorbo gigante a mi pulque, espere unos momentos y el humo del habano se fue haciendo bellas volutas por el Estudio y luego escapó por la ventana para estar cerca de las flores: Para empezar unas ACELGAS CON PURÉ: Acelgas, papas, leche, aceite de oliva, ajo, mantequilla. Y para celebrar a la Francia: HIGADO DE TERNERA A LA FRANCESA: Hígado, aceite de oliva, caldo de res, agua, perejil, limón, mantequilla, vino blanco, sal, pimienta.

Le avisé a mi esposa para que prepare los utensilios y demás artefactos, y que yo, en cuanto termine mi pulque, que todavía me queda un trago, y mi puro habano, que ya terminó su vida útil, al cenicero. Correré a la cocina y haré todo lo que haga falta. Sí, claro, unas galletas o unas tostaditas con paté, y un vino tinto. El chiste es hacer todo con amor… y dan ganas de enviar al Taigeto a los cuatreros que tienen al mundo en graves dilemas, que deberían cambiar, que… que, nada, nada. No harán nada son los dueños del mundo y nos atosigan… pero el otro mundo está abierto, el mundo del Amor, el mundo de la Amistad, y todos los que aman, todas las que quieren gozar de un mundo de paz, decir que los hogares son el buen escondite y la cocina con sus charolas, sus pescados, sus ollas, nos darán paz, amor y amistad. Creo que sí. ¿Será cierto? chèr Karla. ¿Podrá ser? Hay que creer, y creer en lo que dicen los sabios:

María Moliner nos dice (entre más significados) que amor es: “1m (Dedicar, Profesar, Sentir, Tener, Tributar) Sentimiento experimentado por una persona hacia otra, que se manifiesta en desear su compañía, alegrarse con lo que es bueno para ella y sufrir con lo que es malo… El amor a la música… Se aplica también a la persona amada y a las relaciones amorosas…
5 Mimos o caricias con que se muestra cariño”.
Y la RAE, sobre Amistad (También señalo algunas), anota: “f. Afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente reciproco, que nace y se fortalece con el trato // 3. Merced, favor. // 4. Pacto amistoso entre dos o más personas… // 6. Fig. Afinidad, conexión, hablando de cosas.”
¡Viva la alegría!
Carlos Bracho
Quizás te interese: El pulpo maya, recetas para enamorar
