Alemania es un país productor de vinos desde la época de los romanos, sus condiciones climatológicas y geográficas son ideales para la elaboración de grandes vinos blancos secos y dulces.
Actualmente, hay un furor por el consumo del vino y por dejar atrás a los vinos tradicionales para darle oportunidades a las regiones menos conocidas, pero no por ello, de menor calidad.