Antes de ser uno de los hoteles consentidos de Jalisco, Velas Vallarta tenía otro destino: el proyecto original contemplaba un complejo de condominios. Con el tiempo, entre cambios de planes y redefinición del concepto, la idea evolucionó hasta convertirse en el hotel frente al mar que hoy suma 35 años recibiendo viajeros en Puerto Vallarta.

Su diseño, el plan todo incluido con gastronomía gourmet, la gran oferta de actividades, el ambiente familiar y su ubicación privilegiada, a solo 10 minutos del aeropuerto, frente a la playa y muy cerca de Marina Vallarta, han hecho que se convierta en un clásico para vacacionar en la ciudad. Además, logra un equilibrio muy cómodo entre descanso y aventura, perfecto para familias, bodas o viajes de trabajo que buscan algo más relajado.


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La oferta culinaria
En muchos hoteles todo incluido la comida pasa a segundo plano, pero en Velas Vallarta sucede justo lo contrario. Aquí la gastronomía está pensada como uno de los grandes protagonistas de la estancia, con pocos espacios, pero muy bien cuidados en propuesta y servicio.
La Ribera
La Ribera es el restaurante más casual del hotel, con vista directa al océano. Por la mañana ofrece un desayuno buffet amplio y variado; por la noche se transforma con cenas temáticas, entre las que destacan sus noches mexicanas de los domingos a partir de las seis de la tarde.

Andrea
El restaurante Andrea tiene un carácter más formal y elegante. Su propuesta de cocina internacional combina estaciones tipo buffet con platillos a la carta, de modo que se puede pasar de bocados sencillos a cenas de corte más gastronómico, siempre con un servicio detallista.




Bares, coctelería y snacks junto a la alberca
La oferta líquida corre a cargo del Aqua Bar y el Alhambra Lobby Bar, donde se sirven cocteles de autor y licores premium. A unos pasos de las albercas hay estaciones de snacks con hamburguesas, papas fritas, helados y otros antojos pensados para disfrutar entre chapuzones, sin tener que alejarse del agua. Uno de los detalles más particulares del hotel es su stand de crepas. Ahí los huéspedes pueden pedir, sin límite, crepas dulces o saladas preparadas al instante, con todos los ingredientes a la vista. Es el punto favorito de quienes no conciben unas vacaciones sin este clásico antojo.

Sede de festivales y eventos gastronómicos
Como plus, el hotel también funge como escenario de importantes eventos culinarios, como el Festival Gourmet Internacional de Puerto Vallarta o el Vallarta BBQ Experience. Gracias a ello, la propuesta gastronómica se mantiene dinámica y siempre ofrece algo distinto a quienes regresan año con año.



Habitaciones enormes con terrazas privadas




Al cruzar el lobby aparecen los edificios en tonos crema, con balcones cubiertos de buganvilias y un jardín tropical que recorre prácticamente todo el conjunto. En total, el hotel ofrece 345 suites de inspiración mexicana contemporánea, amplias, cómodas y equipadas con camas king size para un descanso realmente reparador.

Las suites familiares tienen dimensiones generosas: cuentan con dos o tres recámaras, cocina completamente equipada, sala, terraza privada y vistas al jardín o a la Bahía de Banderas. En cambio, las suites tipo estudio son una gran opción para parejas o viajeros solos, ya que integran cocineta y áreas de descanso bien resueltas sin sacrificar comodidad. Como complemento, todos los huéspedes tienen acceso a servicio de comida gourmet en la habitación las 24 horas, además de un minibar que se rellena diariamente con snacks y bebidas incluidos en la tarifa.

El hotel está diseñado para que cada momento del día tenga algo distinto que ofrecer. Cuenta con tres albercas principales enlazadas por un canal, además de un chapoteadero donde los más pequeños pueden jugar con total tranquilidad. A unos pasos se encuentra el Kids’ Club, que organiza actividades diarias para niñas y niños de 4 a 12 años, como competencias de castillos de arena, manualidades, búsquedas del tesoro y funciones de cine por la noche.

Para quienes disfrutan el deporte, hay tres canchas de tenis, una de básquetbol y otra de pickleball, con instructores disponibles por las mañanas para tomar clases o perfeccionar golpes y movimientos. A esto se suman las actividades organizadas en la playa y la alberca, incluyendo voleibol acuático y dinámicas grupales que mantienen el ambiente activo durante el día. El hotel también cuenta con un gimnasio equipado, sesiones de yoga matutinas, un spa donde es posible desconectarse por completo y un salón de belleza para complementar cualquier ocasión especial.



La playa, con alrededor de 150 metros de longitud y camastros frente al mar, es el lugar ideal para descansar, leer o simplemente contemplar los atardeceres de la Bahía de Banderas.
Dirección: Paseo de las Gaviotas 123, Zona Hotelera Norte, 48333 Puerto Vallarta, Jalisco, México.
IG: @velasvallarta
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