
No importa lo que digan los panaderos ingleses: en México no solo nos encanta el pan, muchas veces también lo hacemos mejor que nadie. Y no es por presumir —bueno, sí, un poco—, pero hay panes de otros países que terminan encontrando aquí una segunda vida mucho más interesante.
De hecho, la panadería en nuestro país es tan relevante que muchas marcas internacionales han encontrado en México un mercado especialmente favorable. Ese es justamente el caso de Randy’s Donuts.
De California para el mundo
Cuando hablamos de donas, pocas marcas tienen tanta fuerza como Randy’s, la cadena nacida en California en 1952 y famosa por la enorme dona instalada en el techo de algunas de sus sucursales. Una imagen que ya forma parte de la cultura pop estadounidense y que hoy puede encontrarse en distintos puntos del mundo, desde Estados Unidos hasta Corea del Sur.

Te puede interesar: Donas rellenas
Y aunque tomó algo de tiempo, la marca finalmente llegó a México en febrero del año pasado. Lo hizo, además, con bastante éxito. pues actualmente ya cuentan con sucursales en la Roma, Plaza Satélite, Buenavista, Lomas Verdes y Miyana.
El dilema de la dona
Aunque la dona es uno de los grandes placeres culposos de la modernidad, también carga con uno de los problemas más comunes de la panadería industrial: ingredientes que muchas veces parecen más sacados de un laboratorio que de una cocina. Glaseados fluorescentes, rellenos excesivamente dulces y sabores “frutales” que rara vez saben realmente a la fruta que prometen.
Porque sí, el pan dulce puede ser espectacular, pero también puede convertirse fácilmente en una bomba de saborizantes, colorantes y azúcar.

Randy’s y Félix: una alianza natural
Quizá por eso resulta interesante que Randy’s haya decidido colaborar con Félix, una marca mexicana de schorle -una refrescante bebida carbonatada- que ha construido gran parte de su identidad alrededor de algo bastante simple: utilizar fruta natural sin demasiadas complicaciones.
La colaboración, disponible por tiempo limitado en todas las sucursales de Randy’s Donuts en la Ciudad de México, busca justamente llevar esa frescura a un terreno que normalmente asociamos con excesos. El resultado son dos donas y dos bebidas que juegan con sabores tropicales sin sentirse empalagosos.
Por un lado está una berlinesa rellena de piña con fruta natural, fresca y ligeramente ácida; y por el otro, una dona con frosting sabor piña que mantiene ese perfil tropical, pero de una manera más ligera y fácil de comer. Dos piezas que se alejan un poco de la idea de que una dona necesita saturarte de azúcar para funcionar.

Continúa con: Capital Roll: pan con corazón
La parte líquida tampoco se queda atrás. Hay un matcha con schorle de maracuyá pensado para quienes viven permanentemente enamorados del matcha, además de un espresso con schorle de frambuesa que mezcla notas tostadas y frutales de una manera bastante más equilibrada de lo que uno imaginaría.
Y aunque pueda parecer una colaboración sencilla, en realidad refleja algo que cada vez vemos más en la gastronomía: el interés por regresar a sabores más reconocibles, más naturales y menos artificiales, incluso dentro de categorías tradicionalmente indulgentes como las donas.
Porque al final nadie espera que una dona sea un alimento saludable; pero sí se agradece cuando sabe a fruta real y no únicamente a “amarillo sabor piña”. Así que corre a probar las nuevas donas y bebidas de Randy’s en colaboración con Félix disponibles por tiempo limitado hasta el 27 de mayo, síguelos en redes sociales y cuéntanos cuál fue tu favorita.



