Hablar del vino mexicano ya no implica mirar únicamente hacia una región del país. En los últimos años, el mapa vitivinícola nacional se ha expandido con rapidez y hoy reúne proyectos que van desde Baja California hasta Guanajuato, Coahuila, Querétaro, Chihuahua, San Luis Potosí o Aguascalientes. En paralelo, la conversación alrededor del vino también ha cambiado: además de calidad y producción, se habla de sostenibilidad, innovación, resiliencia climática y nuevas formas de entender el campo y el consumo.
Bajo ese contexto, el Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), en conjunto con el Gobierno de Aguascalientes, presentó el Congreso Internacional de la Uva y el Vino México 2026, un encuentro que busca reunir a distintos actores de la industria para dialogar sobre el presente y futuro del vino mexicano.

El Congreso se realizará del 27 al 30 de mayo en el Complejo Tres Centurias, en Aguascalientes, bajo el lema “Vides con Futuro: Hacia una vitivinicultura regenerativa y sostenible”. La propuesta contempla conferencias magistrales, talleres especializados, encuentros de networking, expo proveeduría y espacios de conversación enfocados en temas como enología, innovación tecnológica, sostenibilidad y enoturismo.
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Durante la presentación oficial del evento, representantes del sector coincidieron en que la industria vitivinícola mexicana atraviesa un momento importante de crecimiento y consolidación.
En los últimos años, el vino nacional ha ganado presencia tanto dentro como fuera del país. Al mismo tiempo, nuevas bodegas y regiones productoras continúan ampliando la diversidad de etiquetas mexicanas.

Elizabeth Rojas, directora del Consejo Mexicano Vitivinícola, señaló que el Congreso busca convertirse en una plataforma capaz de articular a productores, académicos, empresarios y especialistas para compartir conocimiento y fortalecer el desarrollo del sector.
Por su parte, Salomón Abedrop, presidente del CMV, destacó la importancia de generar espacios donde puedan construirse alianzas y compartirse experiencias entre los distintos integrantes de la cadena de valor del vino mexicano.
Uno de los puntos relevantes del encuentro será precisamente el papel de Aguascalientes dentro del panorama vitivinícola nacional. La entidad ha buscado posicionarse en años recientes como una región emergente para la producción y comercialización de vino mexicano, al mismo tiempo que fortalece su oferta turística y gastronómica alrededor de esta industria.
El programa también contempla reuniones con expertos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), así como actividades orientadas a generar vínculos entre productores, compradores, medios y especialistas.


Entre los espacios más importantes estará el Salón del Vino Mexicano, coordinado por Ricardo Espíndola, donde participarán bodegas provenientes de los 17 estados vitivinícolas del país. Este salón se llevará a cabo los días 28 y 29 de mayo y busca convertirse en un punto de encuentro para degustar, conocer y acercarse a la diversidad del vino nacional. El acceso general tendrá un costo de $200 pesos por día.
Más allá de las cifras o del crecimiento comercial, encuentros de este tipo también reflejan cómo el vino mexicano ha comenzado a construir una identidad cada vez más amplia y diversa, marcada por distintas regiones, climas, estilos de producción y visiones de la vitivinicultura en el país.

El programa completo, tipos de acceso y registro para el Congreso Internacional de la Uva y el Vino México 2026 pueden consultarse en el sitio oficial del evento.
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