Fresa, chabacano, durazno, mango, frutos del bosque, en fin… por falta de fruta no morimos y menos en México, donde existen cientos de variedades y especies. A los amantes de la fruta, nos encanta comerla en todas sus modalidades y una de las mejores presentaciones son las mermeladas. La verdad es que son preparaciones muy sencillas de hacer y si en casa tienes fruta que ya maduró en demasía, pues qué mejor que aprovecharla para una rica mermelada, compota o jalea. Aunque, ¿sabes cuál es la diferencia entre estas tres preparaciones? A continuación te contaremos un poquito más.

En principio, la mermelada, la compota y la jalea entran en la clasificación de conservas hechas a base de fruta ¿por qué? Recordemos que el azúcar es un conservador natural utilizado desde hace miles de años. Ya sea que decidas ponerle o no azúcar a tu conserva, el mismo endulzante natural de la fruta hará la tarea por sí solo. Aunque sí existe una diferencia en cuanto a las porciones de azúcar en cada tipo de conserva, la realidad es que al gusto es la opción correcta. Ya sea que te guste con mucha, poca o nada de azúcar adicional, el objetivo es lograr texturas, aromas y sabores enriquecedores. Las conservas son una excelente opción para tener en el refrigerador y para cualquier ocasión: desayuno, cena o hasta como un postrecito. ¡Haz la tuya!

Mermelada 

Ésta es la conserva clásica viene del latín melimelum” que significa membrillo; la historia nos cuenta que en Roma cubrían los membrillos con azúcar para conservarlos. La mermelada es elaborada con fruta fresca y una cantidad de azúcar de la mitad o tres cuartos del total. Las mejores son las caseras, pues no tienen más que esos dos ingredientes. No tenemos nada en contra de las prefabricadas, pero asegúrate de leer los ingredientes ya que es probable que tengan más conservadores entre otros ingredientes. La consistencia debe ser como de un puré y jugosa, pues en la reducción no se debe evaporar todo el líquido. Comercialmente hablando, para que una mermelada se considere como tal, debe contener pectina NH. ¿Qué es la pectina NH? Es una fibra que se encuentra de en algunas frutas, un espesante natural y necesario para que un producto comercial se considere mermelada.

Mermelada de jitomate

600 g. de cualquier fruta que tengas en casa, entre más madura, mejor. Nosotros hicimos una con jitomate y queda ¡deliciosa! Para no tener mermas, le dejamos las cáscaras pero si no te gusta la textura puedes quitarlas.

200 – 300 g. de azúcar morena.

Lo único que hay que hacer es poner ambos ingredientes en una cazuela a fuego bajo y dejar reducir, es importante mover con frecuencia para evitar que se queme. El jitomate tiene alto porcentaje de agua por lo que al final se desintegra solito, si usas otro fruto más fibroso machaca la mezcla para obtener la textura deseada. Esta mermelada es ideal para combinarla con quesos tiernos y añejados: un manchego de oveja o un cambozola harán magia. La cremosidad e intensidad de un queso fuerte con hongos harán un contraste exquisito en boca. Puedes aromatizar con tomillo o albahaca.

Compota

En lo personal, nos encanta esta palabra que viene del francés “compote” y significa mezcla. Se trata de picar la fruta en trozos grandes de modo en que en el resultado final se aprecien todavía. Hay distintas preparaciones, puedes hacerlo con un jarabe o almíbar e incorporarlo o bien, la fruta sin más. Aquí, es conveniente utilizar frutos pulposos ya que se busca una reducción mayor a la mermelada y consistencia más firme.

Compota de ciruela

Hicimos esta preparación aprovechando unas ciruelas rojas ya maduras que teníamos en casa. Recordemos que la ciruela tiene alto grado de acidez, así que para mantenerla casi intacta le agregamos únicamente tres cucharadas de azúcar morena a 400 g. de fruta y la redujimos hasta que quedó la pulpa. ¡Inténtalo! Esta compota con un pan calientito de especias y queso crema, es un manjar mañanero. La acidez quedará bastante marcada, es conveniente comerla con alimentos más dulces para crear un balance sublime.

Jalea

Viene del vocablo francés “gelée”, el cual alude a la palabra gelatina. La jalea es una preparación que se hace a base del jugo de la fruta, tras moler y colar. A diferencia de la mermelada y la compota, ésta preparación lleva un poco más de tiempo y tiene textura más sólida, homogénea y lúcida. Lo único que necesitas es la fruta de tu elección, agua, azúcar y un poco de grenetina para ayudar a solidificar. Debes tener cuidado en el uso de la grenetina ya que no debe de llegar a la consistencia de una gelatina como tal, pues la jalea debe ser untable. Recomendamos utilizar frutas que contengan mucho jugo por sí solas, aunque siempre te puedes apoyar con más agua. 

Jalea de manzana golden con canela

500 g. de manzana pelada y picada

100 – 200 g. azúcar 

3 – 6 g. grenetina en polvo 

15 – 30 g. agua bien caliente (depende de la cantidad de grenetina, debe ser 5 veces la porción)

c/s Agua

1 ramita de canela

En una cazuela, pon las manzanas picadas sin semillas y agrega agua hasta cubrir la fruta (no más). Deja que hierva y cuando haya reducido un poco el agua y las manzanas estén bien suavecitas apaga el fuego y deja enfriar. Recuerda que debido a que es peligroso licuar preparaciones calientes, cuando esté a temperatura ambiente, licúa la mezcla anterior y cuela (si tienes manta de cielo aún mejor). Regresa el jugo restante al fuego y añade la canela mientras vas hidratando la grenetina con el agua caliente. Deja hervir 10 minutos y retira la canela. Agrega la grenetina hidratada, el azúcar y remueve muy bien hasta disolver. ¡Listo! La jalea tiene diversos usos en la repostería, con ella se crean postres exquisitos y muy vistosos.

Tips

  1. Es muy importante que limpies y desinfectes muy bien los frascos donde pondrás tus conservas para evitar contaminación cruzada y así te dure mucho tiempo. Puedes lavarlos con jabón y después ponerlos en agua hirviendo sin tapa por 10 minutos. Deben de ser frascos de vidrio herméticos para así garantizar la duración de tu jalea, compota o mermelada. 
  2. Otro consejo es usar ollas o cazuelas hechas de cobre, son especiales para lograr altas temperaturas. Si no tienes, puedes usar la que tengas a la mano pero que no se te olvide estar moviendo con constancia. 
  3. Puedes utilizar azúcar refinada, estándar, morena o cualquier sustituto endulzante, también se vale dejar la fruta solita. Es para ti, consiéntete.
  4. Y por último, lo más recomendable es refrigerarlas, no las dejes en tu alacena.
  5. ¡Disfruta! Y cuéntanos cómo te va con estos guisos fructíferos de amor.

Fotos por Danniela Juárez
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