Al dejarme llevar por un mundo de sensaciones en el momento de degustar el nigiri de anguila con foie gras por fin entiendo porqué Marcel Proust le dedicó tantas paginas en su libro ‘En Búsqueda del Tiempo Perdido’ al simple bocado de una Madeleine. Podría pasar horas tratando de explicar la infinidad de sentimientos, memorias y emociones que recorren mis sentidos al dejarme llevar por la magia de este manjar. Onomura logra, con cada platillo, transportarnos a mundos de placer y hacernos participes en una orquestra culinaria que llega a un crescendo irresistible en momento de perdición total cuando el alimento pasa por nuestros labios.

Un paraíso para los que somos amantes de la gastronomía japonesa y las mezclas y juegos que se pueden hacer entre ella y la comida mexicana, Onomura, tanto en Bosques como en Interlomas, logra una  complejidad, elegancia y frescura en todo sus platillos que siempre nos deja con ganas de más. La magia detrás de una excelente experiencia culinaria no tiene igual.

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El éxito rotundo de Onomura Nigiri Bar se debe a un sin fin de razones: el cálido servicio, los productos mas frescos imaginables, la dedicación de su personal, la belleza de la decoración y el estilo único de ambos restaurantes, las mentes brillantes en su creativa cocina y esa pasión por la gastronomía y el buen vivir que abunda en el agradable ambiente, casi tangible y completamente irresistible. Se aproximan más aperturas de este maravilloso restaurante en fascinantes ubicaciones en la Ciudad de México.

Como lo dice su nombre, estos restaurantes son edenes culinarios con un enfoque en los Nigiris. Desde atún chutoro con trufa negra, hasta erizo, nametake – un delicioso hongo japonés –, y toro con caviar, o hasta creaciones inimaginables y originales, como nigiris de Wagyu A5 con foie gras y trufa negra o foie gras con chocolate; cada uno mas exquisito que el anterior. Queda por siempre plasmado en mi memoria ese primer momento en el cual probé estos nigiris. La sedosa textura de la anguila, perfectamente cocida, la aromática trufa sobre el fresco y sabroso atún, el seductor sabor del foie gras…

Tonos de madera clara y obscura complementan estos mágicos espacios, con sus ambientes inigualables y personalidad única, auténtica. Desde el momento que entramos a Onomura nos sumergimos en los exquisitos aromas de algunos de sus platillos, como la trufa o el yuzu, que invaden nuestros sentidos.

Un platillo imperdible en Onomura Nigiri Bar es el crujiente pescado en chile oriental, un bowl picante y aromático que es siempre logrado a la perfección. Los amantes de los sabores frescos no se pueden perder los sashimis corte grueso y los tiraditos – mi favorito es de salmón, akami, kampachi, trufa y caviar.

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‘Onomura’ quiere decir ‘lugar de encuentro’ y la filosofía de compartir un espacio y gozar de la lata gastronomía junto con nuestros seres queridos es el hilo guiador que ha asegurado el rápido y abrazante éxito de estas exquisitos odas a la gastronomía japonesa.

Además, en estos momentos difíciles algunos de los restaurantes más exquisitos de la Ciudad de México nos están apapachando trayendo su arte culinario a nuestras casas. Este es el caso de Onomura: a través de Rappi o directamente via Whatsapp al número 43485258, sus maravillas culinarias llegan hasta nuestra casa, deleitándonos en sus mágicos e intrigantes sabores.

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