Por Ana del Castillo

Se acercan las fiestas patrias y, con septiembre a la vuelta de la esquina, llega también esa época del año en la que todo se vuelve un poquito más mexicano: los colores, la música y, por supuesto, la comida.

Y, seamos honestos, ¿a quién no le gusta un buen pozole?

Es uno de esos platillos que forman parte de nuestra gastronomía y que, aunque todos conocemos ese clásico de toda la vida —y no lo juzgamos—, también se presta a experimentar y descubrir nuevas formas de comerlo.

Por eso, en esta ocasión nos lanzamos al Festival de Pozoles de Palacio, con un menú a cargo del chef Aquiles Chávez, quien propone distintas interpretaciones de este clásico de la cocina mexicana.

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El imperdible de la noche: ceviche pozolero de camarón y pulpo

Y empezamos con uno que, desde mi perspectiva, fue lo mejor de la noche: el ceviche pozolero de camarón y pulpo.

Si eres amante de los mariscos y del pozole, esta combinación definitivamente no te la puedes perder. Es una propuesta completamente diferente a lo que uno espera al escuchar la palabra «pozole»: un platillo fresco que combina camarón y pulpo con maíz pozolero, pero que mantiene esa esencia que te hace pensar de inmediato en un pozole.

A mí, particularmente, me encantó. Fue un twist que, definitivamente, no me esperaba, pero que se sintió refrescante, ligero y, sobre todo, muy bien logrado.

Así que si quieres probar algo diferente, pero sin alejarte por completo de los sabores que  hacen reconocible un pozole, este ceviche es un imperdible.

Si los mariscos ya te ganaron: pozole rojo de mariscos

Y si ese primer platillo ya te abrió el camino para seguir explorando los mariscos, entonces tienes que probar el pozole rojo de mariscos.

Esta es una interpretación mucho más costera del clásico mexicano: un caldo rojo, maíz cacahuazintle y una selección de mariscos frescos que, aunque no es precisamente la combinación que uno espera encontrar en este platillo tradicional, funciona.

Es fresco, es delicioso y, de alguna manera, es exactamente lo que imaginas cuando te dicen «pozole de mariscos». Definitivamente, otro de los imperdibles del menú.

El que ya conoces, pero muy bien hecho: pozole blanco de mi casa

Pero si eres de los que prefieren no arriesgarse demasiado y quieres ir por algo más cercano a lo que ya conoces, está el pozole blanco de mi casa. Y sí, así se llama.

Esta receta viene de la familia del chef y está preparada con gallina y cerdo. Es ese blanco que se siente familiar, reconfortante y que no necesita demasiadas explicaciones para saber que va a estar bueno. Si no quieres experimentar tanto, yo me iría por este. Es un pozole blanco muy bien hecho, de esos que te hacen pensar: sí, esto es una buena comida.

El que nadie esperaba: pozole negro con frijoles

Y entonces llegamos al que probablemente más preguntas provoca: el pozole negro con frijoles. Porque, a ver, ¿cuándo has escuchado hablar  de su versión en negro? Probablemente nunca. Esta propuesta está inspirada en el frijol con puerco del sureste mexicano y combina un caldo oscuro de frijol con maíz cacahuazintle y carne de cerdo.

El resultado es un caldo mucho más profundo, pero que al mismo tiempo tiene algo muy familiar. Es de esos platillos que pruebas y dices: esto es diferente, pero se siente correcto.

El postre tampoco se salva: panqué de huitlacoche

Y, por supuesto, no podíamos terminar la noche sin hablar del postre: el panqué de huitlacoche, un clásico del chef Aquiles. Porque si existe panqué de tantas cosas, ¿por qué no iba a existir un panqué de huitlacoche? Y la verdad es que funciona muchísimo mejor de lo que uno podría imaginar. Es un panqué de textura suave que se acompaña con un helado de palomita de maíz con notas de caramelo. Y esa combinación es espectacular.

Si vas a probar cualquiera de los platillos, guarda espacio para el postre, porque definitivamente vale la pena. Es delicioso, diferente y tiene todo lo que esperas de un buen panqué, pero llevado a una combinación completamente inesperada.

Un clásico que vale la pena reinventar

Y es que, en general, creo que esa es precisamente la idea detrás de este Festival de Pozoles de Palacio, a cargo del chef Aquiles Chávez: tomar un platillo que conocemos perfectamente y llevarlo por caminos que quizá no habíamos imaginado.

El festival reinterpreta los clásicos con sabores y combinaciones inesperadas, invitándonos a descubrir nuevas formas de disfrutar un platillo que reúne sabor, historia y tradición de la cocina mexicana.

Y qué mejor momento para hacerlo que en plenas fiestas patrias, cuando estas fechas nos recuerdan todo lo que hay detrás de nuestra gastronomía. Mi recomendación: si vas, no te vayas sin probar el ceviche pozolero. Para mí, fue la joya del festival. Aunque, siendo muy honesta, todo el menú vale la pena.

Así que, si estás buscando qué hacer esta semana, lánzate a probar el Festival de Pozoles en Palacio. Porque la temporada ya llegó y, sinceramente, ¿qué mejor manera de vivir las fiestas patrias que con un buen pozole?

Sigue con: Antecedentes y curiosidades del pozole

¿Dónde?

El Restaurante Palacio, disponible durante todo agosto y septiembre.

Sedes de El Palacio de Hierro en la Ciudad de México:

Palacio Durango: Durango 230, Col. Roma

Palacio Coyoacán: Av. Real Mayorazgo 130, Col. Xoco

Palacio Centro:  Av. 20 de Noviembre 3, Col.Centro 

Palacio Polanco: Av. Moliere 222, Col.Polanco

Palacio Perisur — Av. Anillo Periférico Sur 4690,  Col.Jardines del Pedregal

Instagram: @GastronomiaPalacio

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