La tradición, elegancia y complejidad del Single Malt Escocés se conjugan por primera vez con la frescura veraniega del Mediterráneo, dando como resultado el sorprendente Glenfiddich Single Spritz, una innovadora forma de tomar el destilado, la cual marcará tendencia y se convertirá en un must de la temporada.

Glenfiddich, el Single Malt Más Premiado del Mundo, se mantiene a la vanguardia y una vez más desafía lo convencional al unir la distinción escocesa con lo refrescante de un Spritz, para ofrecer una propuesta para el verano.

Un poco de historia

La historia del Spritz se remonta al siglo XIX, cuando los soldados austriacos que se encontraban en territorio italiano pensaban que el vino local era demasiado fuerte. Para suavizar su sabor, lo pedían con agua gasificada, para obtener una bebida burbujeante y más ligera. Desde entonces, su consumo se extendió por todo el país, y al mundo. Actualmente es uno de los más emblemáticos tragos del Mediterráneo.

“Amo el whisky por su sabor complejo y elegante, así como un refrescante Spritz, porque me viene de herencia. Mis abuelos eran de Friuli-Venezia Giulia, la región italiana donde se habían establecido los soldados austrohúngaros, quienes dejaron esta tradición de mezclar vino con agua gasificada. De estas dos pasiones es de donde surge la idea de juntarlos, para ofrecer cócteles insólitos y sorprendentes, perfectos para el verano”, comenta Christiano Protti, embajador en México de Glenfiddich.

Tradicionalmente, el whisky se toma solo o en las rocas, pero Glenfiddich rompe estereotipos y a partir de ahora será el ingrediente estrella para crear deliciosos cócteles burbujeantes, donde se conjuga elegancia y frescura.

No hay mejor opción para este cocktail que Glenfiddich 12, con sus notas afrutadas y dulces, que se transforman en sabores a caramelo de mantequilla y roble. Es un whisky complejo, elegante, con un acabado alargado, suave y maduro.

Manos a la obra

Son muchas las combinaciones que se permiten en un Glenfiddich Single Spritz, desde cócteles secos y más tradicionales, hasta versiones más afrutadas y tropicales. El mixólogo tiene completa libertad para crear y experimentar con la elegancia y la frescura. 

A continuación, Glenfiddich comparte dos versiones de esta bebida que podrás encontrar en tu restaurante favorito o preparar en casa:

  • 60 ml Glenfiddich 12
  • 30 ml vino Jerez
  • 20 ml miel de agave 
  • 60 ml espumoso
  • 30 ml agua mineral 

Preparación: Adornar con lancera con 1 aceituna, 1/8 de toronja y 5 cáscaras de toronjas al costado.

Esta es una versión más tropical, para paladares que prefieren preparaciones más afrutadas:

  • 60 ml Glenfiddich 12
  • 30 ml cordial de Maracuyá 
  • 60 ml espumoso 
  • 30 ml de agua mineral 

Preparación: Adornar con lancera de 3 aceitunas, romero y 3 rodajas cítricas.

De color dorado paja, fresco, afrutado y con un toque de pera, Glenfiddich 12, es el whisky perfecto para la nueva generación de cócteles burbujeantes de verano.

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