Enclavado en Paseo Arcos Bosques, Cachava llega a darle sabor a la escena de los steak house con inspiración norteña en la Ciudad de México. Este digno representante de Grupo Carolo sabemos que pronto se convertirá en el favorito de muchos por las delicias que en él se sirven y que nos invitan a experimentar más y más de su deliciosa cocina. 

Si bien el nombre de este sitio está inspirado en una yegua pura sangre de ascendencia nativo americana que fue criada en la Ciudad de México durante 1960 y que fue ganadora de la Triple Corona en el Hipódromo de las Américas, el concepto de este lugar se fundamenta en la fuerza y poder de este hermoso equino. Además se basan en la idea del caballo como uno de los aliados más importantes para el desarrollo de las civilizaciones. 

Su diseño y decoración se denota plagado de elementos que para las tribus norteamericanas representan los cuatro elementos a través del caballo: tierra, aire, agua y fuego. Así la ambientación de los espacios se inspira en la naturaleza de estos elementos. Las tonalidades de la tierra, el envejecimiento natural y las formas orgánicas de los propios materiales plagan la esencia de Cachava.

Lo que probamos

Al llegar una elegante atmósfera te envuelve pero te da la sensación de sentirte en casa por la calidez que implica. Su cocina sin duda alguna transmite los sabores del norte del país tanto carnes como mariscos. La combinación perfecta para cualquier momento. 

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Para abrir apetito ordenamos un par de tragos: Bengala un mix balanceado de mezcal Unión, mango, maracuyá, jugo de limón verde, miel de agave y un toque pimienta rosa; y también ordenamos un Aviation Nimbus, un coctail a base de gin Tanqueray Ten infusionado con gardenias, marrasquino, jugo de limón y licor de violetas. Para acompañar los tragos llegó una cortesía de aguacate tatemado que se acompaña de salsas variadas al centro así como tostadas y tortillas. Un deleite suave que se degusta cremoso en el paladar aún tibio.

Para continuar llegaron unas tostadas de atún marinado en salsa de chiles fermentados, crema de aguacate, cebolla en tempura, cebollín y nuez de la india. ¡Toda una delicia! Entre el crunch de los ingredientes, la frescura de la pesca y la excelente selección de complementos ¡un total acierto!

El siguiente tiempo llegó con bombo y platillo anunciando más frescura: abulón rasurado de Ensenada. Las finas láminas de abulón con cebolla morada en pluma, brotes de cilantro  pimiento del patrón toreado y un poco de crema de chiles secos, nos invitaban a seguir y seguir disfrutando de tan delicados sabores acompañados de tostadas de maíz criollo y wontons fritos. 

Como no queríamos parar de conocer lo que Cachava tenía para nosotros, proseguimos con otros entrantes: un queso asadero derretido con chicharrón de rib eye terminado con chimichurri de morita y tortillas de maíz y harina para taquear a gusto. Los sabores lácteos del queso con lo crujiente y saladito del chicharrón nos invitaban a seguir la charla y el disfrute de esta excelente comida.

Para seguir, los panuchos de cochinita pibil, aunque invitados desde la península de Yucatán al concepto, eran todo un acierto de sabor muy bien ejecutado, por lo que no nos molestó en lo absoluto por la excelente preparación y los sabores tan bien logrados. 

Para el plato estrella de la noche  y ya acompañados con una copa de tinto, arribó a la mesa el Rib eye en término medio, que se atempera para luego ser ahumado con leña de encino y se sella a la brasa. Como acompañantes unas papas a la francesa con parmesano y tocino,  así como un dip de espinaca, corazones de alcachofa, queso brie y pan hogaza; en su conjunto nos regalaron sabores únicos, complejos y llenos para recordar y dejarnos con muchas ganas de regresar a Cachava.

Aún cuando todo parecía haber llegado a su final el postre no podía faltar. Antes de llegar al bocado dulce nos llegó otra cortesía, un sorbete de limón y mezcal para limpiar el paladar. Luego, optamos por un brownie de chocolate amargo con salsa de caramelo, nuez de la india, nuez pecana,  crumble de galleta, dotado con una buena porción de helado de mazapán. Al respecto de esta delicia dulce sólo podemos decir que si eres amante del chocolate ¡te encantará! No olvides que el postre es para compartir  pues en este caso se trata de una porción abundante.

Así que si quieres pasar un buen rato en un ambiente acogedor para celebrar, cerrar un negocio o simplemente deleitarte con una gran comida, Cachava es una gran opción, uno de los secretos mejor guardados de la ciudad (aunque no por mucho).

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¿Dónde?

Paseo de Los Tamarindos 90, Bosques de las Lomas, 05110 Ciudad de México, CDMX

​Tel. 5591543921

Facebook: @cachava.mx

Instagram: cachava.mx

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