Una de las cepas más icónicas de la Denominación de Origen Calificada Rioja, sin duda alguna es la Tempranillo, famosa por regalarnos expresiones de fermentados tintos bien estructurados, de rica acidez y potencial aromático.  Sin embargo, en menos ocasiones nos detenemos a pensar en los varietales blancos que esta región ofrece y que por cierto, son ideales para acompañar la cocina de mar. 

Por ejemplo la Viura, es la máxima exponente blanca del viñedo local, hasta otras como la Garnacha Blanca, Malvasía, Maturana e incluso Turruntés de Rioja, todas ellas son capaces de acompañar los intensos matices yodados de la cocina de mar. Ahora que, si lo que desea es hacer de esa mariscada una experiencia única, la respuesta se halla en una uva particular: Tempranillo Blanco, uno de los tesoros de esta región.

Así que sí, creemos que es imposible pensar en cocina de mar sin hacer referencia a la DOCa Rioja y estos grandes vinos. Gracias a sus cualidades aromáticas y gustativas, los vinos blancos riojanos, –particularmente los ejemplares más jóvenes–, acompañan a la perfección pescados, crustáceos, moluscos y demás expresiones marinas.

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Sobre la Tempranillo Blanco

Esta cepa es oriunda de Rioja, y surgió hacia los años ochentas como consecuencia de una mutación genética natural en una única cepa de Tempranillo en Murillo del Río Leza, Comarca de Logroño. Por su excelente expresión, carácter único esta varietal ha logrado convertirse en una de las mayores referencias del campo riojano. De hecho en la actualidad es la segunda variedad blanca más sembrada de la DOCa Rioja. 

En cuanto a su expresión en copa se obtienen intensos aromas frutales: manzana verde, pera, plátano, cítricos y piña madura, así como algunas destellos de hierbas silvestres y flores blancas. En paladar, la acidez vibrante caracteriza sus caldos jóvenes, aunada a su estructura, amplitud y larga persistencia. Por todo lo anterior se puede entender su capacidad de armonización con todo tipo de platillos de mar. 

También cuando se realizan ensambles de Tempranillo Blanco con Viura o Maturana Blanca se obtienen blancos aptos para crianza y semidulces con deliciosos perfiles florales, como notas a flor de naranjo con recuerdos de durazno, chabacanos y frutos de hueso. Para los Crianza, el paso por madera aporta estructura, densidad, posibilidad de guarda y habilidad para hacer frente a pescados grasos y productos del mar acompañados de salsas cremosas. 

Algunas recomendaciones que la propia denominación hace, a continuación: 

Tempranillos Blancos Genéricos, en el extremo de la juventud riojana, casan a la perfección con ostiones frescos, almejas chocolatas con un toque de limón, tostadas de ceviche de pescado con su respectiva porción de aguacate y uno que otro caldito marino de buena intensidad.

Blancos Crianza, hacen lo propio con colitas de langosta y tenazas de bogavante bañadas con mantequilla, pulpos zarandeados y camarones salteados con ajos y chiles de picor moderado.

Semidulces de Tempranillo Blanco, repletos de flores blancas y notas de almíbar, con pescados gratinados, crustáceos agridulces, ensaladas de mariscos y si el tiempo lo permite, una sobremesa plagada de bocadillos dulces.

Intenta probar con las distintas variedades de vinos que esta denominación ofrece, ¡te llevarás una sorpresa! Recuerda que una de las características principales en esta región es que a pesar de ser una de las denominaciones más antiguas de aquel país, ha sabido combinar la tradición con la modernidad, lo que la ha llevado a conjugar el conocimiento y la experiencia con la tecnología y así, alcanzar altos estándares que la han posicionado como una de las regiones de mayor calidad en el mundo.

Los vinos riojanos demuestran el conocimiento materializado de los productores de la región y aún maridados con sabores tradicionales mexicanos, se pueden lograr combinaciones únicas con los caldos del Viejo Mundo, ya sea por la complejidad que estos ofrecen por los estilos novedosos que se adaptan a gustos diversos del público. 

Además quizás uno de los elementos más atractivos de los blancos riojanos es la excelente relación precio-calidad de estos caldos que, aunada a la garantía que representa la DOCa Rioja, los hace elementos indispensables de cualquier degustación marina.

Las recetas

Queremos además dejarte con ganas de probar algún buen vino riojano y por ello hoy te antojaremos con estas recetas de la mano de la Denominación de Origen Calificada Rioja, que irán a la perfección en estas fechas de Cuaresma ¡anímate a prepararlas y cuéntanos cómo te va con ellas!

Ceviche de pescado

 Maridaje

Vino Blanco DOCa Rioja Genérico

Los vinos blancos de Rioja son muy frescos, con buena acidez y dignos representantes de la variedad Viura en su gran mayoría. Con un clásico de primavera, como el ceviche, se integran dando en boca un festín de sabores que recuerdan los cítricos como las notas del pescado fresco y sus notas minerales, dando paso un final alegre con los sabores de hierbabuena.

Ingredientes

  • 600g                huachinango en cubos medianos
  • 1                chile serrano rebanado
  • ½ taza             jugo de limón
  • ¼ taza             aceite de oliva
  • ½                    cebolla morada en láminas delgadas
  • ⅓ taza              hierbabuena picada
  •                         Sal y pimienta

Preparación

En un tazón, mezcle el pescado, chile y jugo de limón; deje marinar por 30 minutos en refrigeración. Integre el aceite de oliva, hierbabuena y cebolla morada; salpimiente y sirva.

Tiempo de preparación: 1 hora

Dificultad: Baja

Rinde 4 porciones

Pescado a la talla

Maridaje

Vino DOCa Rioja Tinto Reserva

Los vinos de esta categoría son complejos ya que han pasado un tiempo en barrica y en botella brindando frutos pasificados y notas tostadas de café y tabaco. El pescado a la talla rompe con los paradigmas de comer pescado con vino blanco ya que la intensidad de la talla hace que pueda integrarse con vinos complejos.

Ingredientes

  • 1                     lomo de huachinango de 1 kilo
  • 8                     chiles guajillo hidratados y sin semillas
  • 2 cucharadas    vinagre de manzana
  • 6 cucharadas    aceite
  • 2                     dientes de ajo
  • ¼                    cebolla
  • 2                     cebollitas cambray rebanadas
  • ½ taza             brotes de cilantro

Preparación

Licúe el guajillo con vinagre, aceite, ajo y cebolla; salpimiente. Unte la mezcla en el pescado y marine por una hora.

Ase el pescado al carbón hasta que esté cocido. Decore con brotes de cilantro y cebolla cambray.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Dificultad: Baja

Rinde 4 porciones

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 Así que ya lo sabes, si en esta Cuaresma piensas en cocina de mar, no tienes pretexto ¡elige Rioja!

Para más información sobre Rioja, visita: https://www.riojawine.com

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