La vida rápida que tenemos conlleva mucho desgaste para el cuerpo. No sólo porque nuestra alimentación ha migrado de productos naturales a productos procesados, sino también por los procesos químicos que se utilizan en la agricultura. Es momento de reflexionar acerca del tipo de vejez que estamos preparando para nosotros y del cuerpo que nutrimos. ¿Una manera sencilla de comenzar? Come saludable y rico.

Los germinados y microgreens comenzaron a usarse en las cocinas de Nueva York y San Francisco en los años ochenta por su sabor intenso y peculiar imagen. Poco a poco se fueron integrando no sólo a los restaurantes gourmet sino también a supermercados, teniendo disponibles casi en cualquier super mexicano germinados de alfalfa, soya y a veces, hasta germinados de brócoli.

Para entender el beneficio de estos productos a nuestro cuerpo, la respuesta se encuentra en la comprensión de qué son. Los germinados son semillas de cualquier vegetal que acaba de nacer, es decir son semillas germinadas que tienen aproximadamente cinco días de nacidas y que tienen todos los nutrientes concentrados en estos pequeños brotes, suficientes para darle energía para crecer y convertirse en una planta. Por tanto, tienen cinco veces más nutrientes que el mismo vegetal en su presentación madura y vitaminas como C, E, K y carotenoides.

En cambio, los microgreens son las plántulas o “plantas bebés” que contienen un sabor más intenso que el sabor de la planta ya madura. Puedes probar arúgula o zanahorias baby y verás la delicia que son.

Para aquellas personas experimentales, hacer sus propios germinados y microgreens es muy divertido y fácil de hacer. Para los germinados sólo necesitas:
1. Semillas (¡pueden ser de cualquier cosa! Calabaza, alpiste, brócoli)
2. Un bote de cristal transparente
3. Una tela porosa y una liga

¿Cómo hacerlo? Desinfecta el contenedor o bote en agua hirviendo por cinco minutos. Remoja cuatro horas las semillas (deben ser muchas) dentro de tu bote, después retira el agua y regrésalas al recipiente. Tápalo con la tela y amárrala con una liga. Debes lavar las semillas dos veces por día y voltear el bote para que se salga toda el agua. Guárdalo en un lugar donde no le de mucho el sol, y de preferencia que la temperatura sea caliente, por ejemplo en la cocina. En una semana aproximadamente, verás como nacen los germinados y los puedes usar en ensaladas, agregarlo a un sándwich o quesadillas.

En cambio para hacer microgreens debes plantar las semillas (pueden ser de arúgula, lechuga o espinaca) en tierra y esperar a que crezcan. Cuando veas las hojas de aproximadamente 7 cm, las cortas del tallo y puedes colocarlas sobre pollo o pescado. Si quieres saber más sobre cómo sembrar estas semillas puedes entrar a: https://vimeo.com/102846124

Raw sprouts(microgreens) on wooden background¡ Incluir vegetales nutritivos y con sabor en tu vida diaria hará que tengas una vida más saludable! No olvides que “somos lo que comemos” y que maravilla sería poder ser una planta recién nacida con todo el potencial por delante.

Por: Georgina Morlett

Facebook: Huertos Urbánica

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