Hacienda Santo Cristo Puebla: qué ver y hacer

Isis Malherbe
Isis Malherbe
Mercadóloga y periodista de estilo de vida, gastronomía, sociales y moda. Uno de mis grandes sueños es recorrer toda Europa con mi mochila al hombro, entrevistando a nuevos talentos de distintos ámbitos.

En medio de la rutina diaria, encontrar un momento para parar no siempre es fácil. Entre pendientes, prisas y ruido, el descanso suele quedarse al final de la lista. Por eso, una estancia en Hacienda Santo Cristo se siente como una buena oportunidad para desconectarse un poco y volver a lo esencial. En este espacio colonial del siglo XVI, el descanso se vive a través de actividades pensadas para bajar el ritmo, como yoga, meditaciones con cuencos, temazcal, masajes, alberca y jacuzzi.

Ubicada en Atlixco, Hacienda Santo Cristo no solo funciona como hotel boutique. Desde hace un año, también integra un centro de bienestar enfocado en el equilibrio personal. A lo largo del año, ofrece actividades que buscan cuidar tanto el cuerpo como la mente. Entre ellas hay clases de yoga al aire libre y meditaciones con cuencos en el Laberinto Medieval, uno de los espacios más especiales del lugar.

Lee también: Denominación de Origen México: Talavera de Puebla

Espacio para respirar

El Laberinto Medieval es uno de esos rincones que invitan a hacer una pausa de verdad. Ahí, la idea es dejar afuera la prisa y concentrarse en el presente. En este espacio se realizan meditaciones, ejercicios de introspección y ceremonias de cacao guiadas por las abuelas Cocotzin Pinziteteotl, Xochitetzalli y Aquetzalli, quienes acompañan cada encuentro desde una visión más consciente.

Durante el equinoccio de primavera, por ejemplo, se llevó a cabo una ceremonia en la que el cacao se ofreció a la tierra. Fue un momento para agradecer, soltar tensión y reconectar con uno mismo. Ese día también hubo una sesión de temazcal, pensada para liberar el cuerpo y limpiar desde lo físico. Para quienes prefieren un cierre más tranquilo, Agua Viva Spa ofrece masajes y tratamientos enfocados en el bienestar.

Historia viva

Más allá de su propuesta de descanso, Hacienda Santo Cristo también conserva una historia que sigue presente en sus muros, patios y rincones. Se trata de una de las haciendas más antiguas de México. Además, forma parte del catálogo de Haciendas de México y está protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Su origen se remonta al siglo XVI, alrededor de 1540, durante la época del virreinato. Para finales de ese mismo siglo ya había registros formales de su actividad, incluso relacionados con la distribución del agua en la región. En ese tiempo, la hacienda funcionaba como un importante centro agrícola desde donde se cultivaban y distribuían maíz, trigo y otros granos hacia la Ciudad de México, entonces eje económico de la Nueva España.

Gracias a la fertilidad y al clima del valle de Atlixco, este tipo de propiedades crecieron con fuerza en la región. Con el paso de los años, la hacienda cambió de manos en varias ocasiones. Uno de los registros más claros aparece en 1801, cuando pertenecía a Juan Sánchez Vizcaíno. Más adelante, en 1931, la propiedad se dividió por motivos familiares en dos partes: “Cristo el grande” y “Cristo el chico”. La hacienda que hoy se conserva corresponde a esta última.

A pesar de esas transformaciones, gran parte de la construcción original sigue en pie. Se calcula que alrededor del 80 por ciento del inmueble se mantiene, con materiales como piedra volcánica, madera y barro, que hablan de la arquitectura colonial de la época. Hospedarse aquí también es acercarse a ese pasado.

Actualmente, Hacienda Santo Cristo cuenta con más de 20 habitaciones y suites distribuidas entre el casco antiguo y una ampliación inaugurada en 2024. El conjunto combina comodidad actual con el carácter histórico del lugar.

Elementos auténticos de Atlixco

Cada habitación tiene detalles que hacen más interesante la estancia. Muchas están decoradas con pinturas de más de 150 años de antigüedad. Algunas también incluyen tina, jacuzzi y vistas al volcán Popocatépetl. En la parte más antigua de la propiedad, los techos son más bajos, un rasgo arquitectónico que, según la tradición, invitaba a inclinar un poco la cabeza al entrar. Hoy, además de recibir huéspedes, la hacienda también es escenario de bodas y celebraciones.

La comida es otro de sus atractivos. Hacienda Santo Cristo tiene dos restaurantes, Madre Tierra y La Troje, además de una cava de vinos. La cocina está a cargo del chef ejecutivo Cristofher Mendoza Gámez, quien trabaja con ingredientes locales para crear platillos que recuperan sabores de la región.

En Madre Tierra, la cocina mexicana se presenta desde una mirada actual, sin perder de vista el valor de los ingredientes y las tradiciones del país. La Troje, por su parte, ofrece desayunos, comidas y cenas con un enfoque más clásico, centrado en esos sabores mexicanos que siempre apetecen. Durante la primavera, incluso presentó un menú degustación llamado Sabores de Primavera, pensado para acompañar la temporada.

Más que un hotel, Hacienda Santo Cristo es un lugar donde el descanso, la historia y la gastronomía conviven de forma natural. Es una opción para conocer Atlixco desde un ritmo más pausado.

Dirección: Paseo de las Bugambilias 3118, Val de Cristo, 74293 Atlixco, Puebla.

IG @santocristomx

Lee también: Jalisco será sede de la gala Michelin 2026 en México

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar