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Matteo Salas y la complejidad de Top Chef México

Mary Elizalde
Mary Elizalde
Saboreando la vida. Mary es una editora que busca constantemente sorpresas para el paladar. Dedicada y sensible, presenta las mejores alternativas culinarias de México y el mundo.

Hablar de Matteo Salas es adentrarnos a la perfección de la técnica culinaria, a la estética del emplatado, al respeto de los ingredientes y al descubrimiento de nuevos sabores. Áperi, ubicado en San Miguel de Allende, Guanajuato, es el restaurante que lo puso en la mira. Sin embargo, su participación en el programa de televisión Top Chef México expuso aún más su talento culinario. Hace un año tuve la fortuna de probar sus platillos; hoy vuelvo a hablar con él en otro tenor, uno más personal, en el que compartió conmigo cómo vivió y sintió el primer Top Chef México.

“Imaginé que el programa iba a marcar la historia en el tema de producción gastronómica de la televisión mexicana, pero superaron mis expectativas”, enfatizó Matteo. Para él, Top Chef México es un producto de calidad, bien elaborado, editado y pensado. Allí, la cultura, gastronomía, tradiciones, productos y lugares de México quedaron plasmados de una forma única. “Creo que Top Chef es un planteamiento televisivo distinto, es más como un documental y se trata de exponer la cultura mexicana, por supuesto que esta la parte comercial, pero la base no es esa”, me expresó con cierto desagrado, ya que al observar las reacciones de algunos seguidores se dio cuenta de que hay quienes perciben el programa como algo ya fabricado, predeterminado, y en sus palabras, el programa “es real, te eliminan por tu platillo, por tu desempeño. Yo no soy actor, soy cocinero y este programa es distinto a lo que hay en otras televisoras del país”, finalizó. Dejando claro que la visión del concurso en el que participó tiene que ver también con su forma de vivir y hacer cocina.

Matteo formó parte de los cuatro finalistas de este programa de televisión, recorriendo todo el camino para tener la oportunidad de convertirse en el primer Top Chef de nuestro país. Gracias a ello tuvo la fortuna de participar en cada uno de los retos. Algunos lo obligaron a tomar decisiones complicadas que lo pusieron en la mira de sus compañeros, otros lo hicieron ir más allá como cocinero. “Cada reto tenía su grado de complejidad, sin embargo las pruebas de fuego eran difíciles por el tiempo y los ingredientes; mientras que los retos de eliminación requerían otros elementos”. Uno de los más difíciles para él fue el del Porfiriato. Para un chef, el cocinar en un espacio que no es suyo resulta confuso, ya que la organización y función de todo el equipo es desconocido, es ir a ciegas. Sin embargo, Matteo disfruto cada instante de aquel capítulo, al igual que el del último reto (previo a conocer a los dos finalistas) ya que conocer los maravillosos lugares de Mérida, su cocina, productos locales y a su gente, contrastó con la dificultad que implicaba el desafío pero “fue en el que más aprendí de mí mismo y de los chefs que tenía a mi lado”.

Sin embargo, uno de los retos más polémicos de la temporada fue en el que lo nombraron Moctezuma. Allí, tuvo que decidir el destino no solo de dos de sus contrincantes, sino dos de sus amigos: “en realidad todo estuvo malentendido, yo no elegí a las dos personas que podían salir, para mí no eran los peores platillos, además los dos son mis amigos, sin embargo me base en quién tenía, a mi parecer, el mejor platillo y aunque Cavita era una contrincante fuerte en ese momento el plato de José Miguel era mejor”. Al igual que Fernando Martínez, Matteo se alimentó de las mejores cualidades de sus compañeros para ser un mejor chef; por ejemplo, de Rodolfo admira su humildad y serenidad; de Morali el enfoque y la perfección; mientras que la diversidad de sabores que maneja Adria lo sorprendió; pero lo que más aprendió fue “respetar los ideales de cada cocinero. Valorar y vivir la filosofía de trabajo que cada uno tiene”.

Matteo 2Finalmente, Matteo agradece la experiencia y las críticas directas y objetivas de Juantxo Sánchez, Guillermo González Beristain y Martha Ortiz (puesto que las de Aquiles Chávez nunca las comprendió del todo) ya que lo hicieron crecer profesionalmente. Para él, Top Chef México fue la plataforma en la que aprendió a saber elegir y ser fiel a sus ideas; en la que destacó sus fortalezas como la improvisación y el respeto al ingrediente, y aunque para Salas tal vez este último factor fue el punto crucial de su eliminación, él “no hubiera cambiado nada, porque tienes que salir de tu zona de confort para llegar a ese top. En realidad, son los pequeños detalles los que hacen la diferencia”. Y para despedirse, les deja un consejo a los próximos participantes de Top Chef México: “en cada reto tienes muy poco tiempo; sigue la primera idea que venga a tu cabeza y no te desvíes, improvisa en el camino pero no la cambies completamente”.

¡Enhorabuena Matteo! Mucho éxito con tu nuevo proyecto, el restaurante: Jacinto 1930.

Conoce también a Adriana Cavita, Katsuji Tanabe, Kori Sutton, Irving Quiroz y Fernando Martínez.

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