Por Adrian Briseño
En Mazatlán, las comunidades rurales mantienen viva su esencia mediante la comida tradicional. Gracias a recetas familiares, productos de la región y ambientación típica del campo, ofrecen a aquellos que lo visitan una experiencia única para conocer el lugar mediante su gastronomía.

Acompáñanos a conocer tres de sus comunidades rurales que han convertido la experiencia culinaria en un atractivo turístico.
Quizás te interese: Maíz ajo y Teocintle, testigos de la evolución del maíz
La Noria
Si lo que buscas es algo tradicional y casero, El Sazón de la Abuela Tina es una perfecta opción. Ubicado a la entrada del pueblo, bajo una palapa y con espacio abierto, sus platillos son servidos en loza de barro que invita a probar algunos clásicos como la sopa de ombligo, los pankekis, la pepena y los burros prietos.

Si caminas un poco más sobre el pueblo y llegas a la plazuela principal, podrás encontrarte con El Aureliano de la Noria. Con una propuesta gastronómica campirana, aquí podrás probar chilorio, machaca e hígado, así como el agua fresca de piznate, preparada a base maíz y piloncillo. Además, la vista panorámica del pueblo es uno de los atractivos del lugar

Para cerrar con la visita y sin dejar de lado las bebidas, Vinata Los Osuna complementa el recorrido donde podrás conocer la elaboración artesanal del destilado de agave, así como la cocción en hornos de piedra, la fermentación y destilación.
El Quelite
Destacando el queso fresco que acompaña gran parte de platillos locales, este Pueblo Señorial y su conexión con el campo aportan gran cantidad de productos lácteos que se usan en la región.
En cuanto a restaurantes, la familia Lizárraga fundó El Mesón de los Laureanos, donde las “recetas de las abuelas” lo han hecho convertirse en uno de los restaurantes de mayor tradición en el estado. Aquí podrás encontrar lengua en salsa ranchera, birria de borrego y carnitas de rancho, entre sus principales propuestas.

Para endulzar este viaje, dejate llevar por un recorrido ameno por el pueblo y descubre las nieves de rancho y dulces típicos de la región como cajeta horneada, jamoncillos, coricos y cocadas que destacan entre las opciones dulces que puedes encontrar aquí.
Villa Unión
Este lugar cuenta con una gran relevancia histórica dentro del municipio, cuyos orígenes se remontan a hace más de 400 años. Antes de obtener su nombre actual, el territorio estaba formado por otras dos villas, la de Gigedo y la de Rosales, lugares que fueron habitados por grupos indígenas como los pausanes y tampajuayas. Sin embargo, en 1927 ambas localidades fueron integradas dando origen a lo que hoy conocemos como Villa Unión.
A pesar de su historia, este lugar también es reconocido por tener uno de los restaurantes de mariscos más populares del país: El Cuchupetas. Con sus especialidades como los camarones a la Cuchupetas, los callos de hacha, el pescado zarandeado y los ostiones de la casa, este lugar le abre sus puertas a los comensales con tostadas y salsas embotelladas sobre la mesa; claro, sin dejar de lado una ambientación que da entrada a la experiencia culinaria que se está por vivir.

Ya conoces por lo menos tres comunidades que puedes visitar cuando estés en Mazatlán y que te ofrecerán una gran experiencia gastronómica, pero dudamos que sean las únicas, así que te invitamos a recorrer todos los rincones de este municipio y nos platiques qué otros lugares valdría la pena visitar.
Quizás te interese: Tour gastronómico en Mazatlán



