¡A comer se ha dicho!

Carlos Bracho
Carlos Brachohttp://www.carlosbracho.com
Carlos Bracho. Actor de cine, TV y teatro. Fotógrafo y político. Miembro fundador de SOGEM, escritor y editor. Miembro fundador de “Leo, luego existo”, del INBAL.

Sí, cuando se acerca la hora de sentarme a gozar del rito de la comida, desayuno o cena, voy imaginando los posibles platillos que me dejarán satisfecho y por ende, la paz, la alegría, la satisfacción iluminarán mi cara. Y doy un ejemplo.

Un domingo, mi familia me pidió, dado que tengo un asador tipo argentino, que prepara el carbón, porque ellas y ellos traerían unos cortes de Sonora, y además queso asadero de Durango, tortillas de harina de trigo y de maíz, unas cebollitas cambray, unas pencas tiernas de nopal, calabacines y con esos bastimentos tan ricos, no quedaba otra cuestión mas que darles, trabajo a los dientes, y mantener ocupado al señor estómago, que es para celebrarlo, y vivir toda una fiesta “iluminada” con la parrilla, las carnes y los nopales.

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Al final de ese festín, se aprovechó que todavía ardían algunos carbones para poner la olla de barro para hacer un café -en gustos se rompen géneros- con canela y panocha. Los jarritos de barro estaban listos para cumplir con su cometido y con ello el café de olla no perdiera su antiquísimo sabor.

Y en el lugar del mitote, en el pequeño jardín, de la casa de ustedes, en donde nos cobija un soberbio aguacate, y un zapote y una higuera. Y como el sol estaba un poco enojado, pues nos lanzaba sus rayos con coraje de rey, y, por esa actitud, supusimos que tenía coraje y envidia por no haber sido invitado.

Entonces recorrimos el toldo para protegernos, y con el corazón contento, sentados alrededor de la mesa, con unas cervezas animando la charla, en donde unas decían que México sería campeón del deporte de la patada al balón, y otros que no, que no le iría mal, pero que no le veían postura para campeón. Total, digno de mención, fue que la parrillada resultó un éxito y quedamos todos contentos, para hacer otra junta de familia y con superiores ganas celebrar al padre.

Chère Karla, como lo sabes, las mujeres de la casa admiran la cocina francesa y propusieron para ese día -como en cualquier democracia hogareña-, en nuestra casa impera la igualdad y luego de haber sido sometido a votación, por mayoría ganó lo siguiente, que es nada más y nada menos que el estofado clásico para los franceses: 

Boeuf bourguignon: Chamberete, sal, pimienta, harina, aceite de oliva, tocino, cebolla, zanahoria, ajo, champiñones, pasta de jitomate, vino tinto (de preferencia: de Borgoña, pinot noir), caldo de res, laurel, azúcar, tomillo.

Y donde también hubo votación amplía y cerrada, sin nada raro que se prestara a chanchullo, fue para escoger el postre, gano: La tarte tatin: pasta dulce (harina, mantequilla, azúcar, huevo, sal), manzana Golden, azúcar, mantequilla.

Bien, satisfecho por el éxito alcanzado en la reunión, chére Karla, para la próxima junta, la de este mes, haremos otra vez este clásico francés, te avisaré para que des tu visto bueno a la preparación del boeuf.

Saludos y buen provecho

Carlos Bracho

Lee después: Recuerdos de papá a través del paladar

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