0Es de todos sabidos que el Mole Poblano es uno de los platillos más populares y sabrosos de la gastronomía mexicana, y no es un producto de la casualidad, es el resultado de la fusión de culturas prehispánica y colonial de nuestro país y es patrimonio cultural de los mexicanos. 

El origen de este delicioso platillo mexicano es un mito, hay tres leyendas que justifican el nacimiento de este tesoro gastronómico en la ciudad de Puebla:

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1 . Mole por moler

La primera de ellas comienza en el convento de Santa Clara en la ciudad de Puebla.

Se cuenta que cuando una monja molía en el metate diferentes tipos de chiles secos y condimentos, el olor que desprendía era tan agradable que las demás monjas se quedaban paradas en la puerta sólo para apreciarlo.

La madre superiora al oler, le dijo a la monja que molía, “Hermana, ¡qué bien mole”, las demás monjas se rieron al escuchar lo anterior y la corrigieron, ´se dice, que bien muele, hermana´ y que por eso se le llama mole a este platillo.

2. Mole por falta de tiempo

Esta versión en Puebla de los Ángeles, donde se cuenta que el mole, cuya receta inicial contenía 80 ingredientes, fue creada por la Madre Andrea de la Asunción, monja dominica del convento de Santa Rosa en el siglo XVII. 

Se dice que la madre mezcló todos los ingredientes molidos con poca agua, y que por falta de tiempo la dejó así. El resultado fue el mole, guiso que todos disfrutaron en esa celebración.

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3. Tercer leyenda

Nuevamente Puebla es el lugar donde se ubica esta leyenda. Un día Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitaría su diócesis.

Para este fin, los frailes de un convento de esa ciudad querían agasajar al arzobispo, por lo que le dieron instrucciones precisas al cocinero, Fray Pascual. 

Como todos estaban muy nerviosos por la visita, el fray Pascual a todos reprendía, sobre todo por lo desordenada que estaba la cocina. 

El mismo fraile comenzó a amontonar en una charola todos los ingredientes para guardarlos en la despensa, pero era tal su prisa y nerviosismo que justo al pasar frente al fogón donde los guajolotes se estaban cociendo tropezó y los chiles, el chocolate, especias y demás ingredientes fueron a parar a la olla de los guajolotes.

El arzobispo llegó en esos momentos, y el fraile Pascual se limitó a moler los ingredientes y dejar el guiso así.

Al ver a los comensales sentados a la mesa, sirvió las piezas de los guajolotes bañadas en la mezcla. El fraile Pascual no podía creer lo que estaba sucediendo, todo mundo elogió su platillo.

Considerado “regalo divino culinario mexicano” ha prevalecido a través de los años con una receta que en su origen está compuesta por más de 80 ingredientes, a través de los años se ha respetado su esencia más no su preparación.

De esta forma, la verdadera receta del mole da un resultado favorable cuando los ingredientes y sobre todo, las cantidades de estos son exactas.

Aunque bien es cierto que las abuelas lo preparaban a “ojo de buen cubero” gracias a la experiencia de años, hoy en día hemos ido perdiendo tal destreza.

Para ello, podemos apoyarnos con recipientes de excelente calidad y durabilidad de Tupperware que nos Ayudarán a traer la verdadera receta del mole al siglo XXI, marcando las cantidades correctas para ésta y hacer que viajar en el tiempo, se haga una realidad.

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