Por Ayumi Blanco
¿Qué pasaría si los alimentos en buen estado que hoy podrían desperdiciarse llegaran a la mesa de quienes no tienen acceso regular a ellos? Esa es la idea detrás de “San Miguel Comparte”, la campaña con la que BASMA busca sumar a restauranteros, hoteleros, empresarios, visitantes y residentes.


Esta iniciativa impulsada por BASMA, (el Banco de Alimentos San Miguel de Allende) busca brillar en el entorno de la industria alimentaria por la mano que puede extender a quienes más lo necesitan más allá de lo que pueden ofrecer a paladares privilegiados. La industria restaurantera de esta región está cuestionando los procesos actuales con una mirada sumamente humana y admirable.
Este banco de alimentos obtiene sus insumos como cortesía por parte del sector agroalimentario, restaurantero y hotelero de la zona, mismos que pasan a ser manipulados y transformados en las instalaciones de distintos restaurantes y por último, son distribuidos a comunidades vulnerables que residen en San Miguel de Allende.
No te pierdas: Ayúdate a Dar 2023
BASMA otorga un distintivo a los restaurantes comprometidos con la excelencia culinaria y que a su vez, dan un apoyo tangible al bienestar de las comunidades vulnerables de la región.



La campaña “San Miguel Comparte” tiene la misión de aumentar la cantidad de benefactores y donantes a fin de contrarrestar la carencia alimentaria de comunidades rurales de la zona y al mismo tiempo, posicionar a San Miguel de Allende como la primera capital gastronómica con conciencia en México, aseguró Rodolfo Mercado, director de relaciones públicas de BASMA.
A pesar de la respuesta positiva que BASMA ha tenido reclutando voluntarios para llevar a cabo las labores de esta noble causa, el presidente de la organización, Carlos Gonzáles, describe a “San Miguel Comparte” como un llamado a la acción para toda la industria gastronómica.
A pesar de que San Miguel de Allende es una ciudad reconocida a nivel internacional por su riqueza cultural y gastronómica, de acuerdo con estimaciones de organizaciones sociales y datos alineados con mediciones nacionales, más del 30% de la población en zonas rurales cercanas enfrenta algún grado de inseguridad alimentaria. Dado el escenario anterior, la labor del Banco de Alimentos San Miguel de Allende cobra mayor importancia.


Entre los beneficios que BASMA ofrece se encuentran la disminución significativa del desperdicio de alimentos en el sector restaurantero, la mejora de la alimentación de comunidades vulnerables dando prioridad a zonas rurales, el fomento de una cultura de responsabilidad social empresarial y la vinculación desde productores hasta consumidores locales.
Este movimiento trata de fomentar que las cocinas de San Miguel de Allende trasciendan su narrativa culinaria desde la solidaridad y la conciencia. Puedes saber más al respecto en el sitio oficial de la organización: https://basma.org.mx/
