Niños, niñas…

Carlos Bracho
Carlos Brachohttp://www.carlosbracho.com
Carlos Bracho. Actor de cine, TV y teatro. Fotógrafo y político. Miembro fundador de SOGEM, escritor y editor. Miembro fundador de “Leo, luego existo”, del INBAL.

    Quiero decirles lo mal que me supo a la boca el mango que era el postre de una comida. Y ¿por qué tal desastre? me preguntarás, chère Karla. Pues te digo que no tengo palabras para calificar lo que ha sucedido en otros lejanos lares: La muerte de niñas y niños. Lanzo a los cuatro vientos rosas rojas, para que las deshoje el viento y los pétalos les lleguen a sus tumbas, y a los vivos que se posen en sus pechos para que sientan el cariño universal. Les cortaron la vida, los privaron de los ritos y honores que a la comida se le rinden. Y por desgracia en otros países hay gran escasez de lo que adelante señalo. El dolor, dicen los sabios, se siente menos con un alimento. Aceptado. La comida mantiene vivos a los párvulos, evidentemente, también a jóvenes y adultos. Entonces, chère Karla, para honrar a las niñas y niños del mundo, preparar, no nada más en su día, sino siempre. Y para mañana tarde y noche, tener en la mesa platillos que les provoquen un buen sabor en la boca, bocados que les permitan abrir la ventana de la paz, de la risa, de la alegría, del amor… Sí, es cierto lo que las abuelas han dicho, que, panza llena, corazón contento.

Lee también: 5 Ideas creativas para festejar a tus niños

Comprobado, verdad absoluta. Así que, sin olvidar nada, darle una vuelta a la hoja roja. Entonces, dado que el orden de las recetas no altera el producto, comencemos con los postres, a mí y a mis hermanas, de chicos, nos gustaban estos postres: nueces con miel y algo de nata; coco rallado con azúcar, huevo y mantequilla; helado de chocolate con minucias de nuez; paletas de chocolate; zapote prieto con naranja. Y frutas, solas y su alma: Naranjas, Mangos, Manzanas, Peras, Plátanos, Higos. Y sigue la mata dando: claro, en los mercados abundan las frutas, llegar con las marchantas y escoger la que más os guste, una buena lavada en el fregadero y a la boca. ¿Qué puedo recomendar para el desayuno? Pues, que no falten la papaya, los huevos, jamón, cereales, pan de trigo tostado, piñas, requesón, leche, manzanas, yogurt, avena, nueces, almendras. Y muchos más ingredientes que la mamá tendrá siempre listos en la despensa, que para las niñas y los niños estará siempre abierta.

Y para las comidas existen innumerables recetas, sí, hay una gran cantidad de libros que contemplan los valores gastronómicos para surtir las dietas diarias. Pero, por lo pronto, estarán listos los pescados para la sopa o el plato fuerte. Y haciendo cola, los pollos, las carnes, las verduras, los aceites, la sal, las finas hierbas, el frijol, y los maíces. Estos dones de la naturaleza serán indispensables para preparar unas delicias que a los infantes y a las niñas y a los mayores los conquiste, les haga la vida más llevadera. No descubro el hilo negro: La mesa es el gran laboratorio en donde todas y todos puedan hacer experimentos y los haga sentirse libres y conocedores del arte de la cocina, desde pequeños, hasta la edad adulta. De la mano de mamá, cocinar, niñas, niños; a celebrar la vida y pedir que cesen los malos augurios, que se acaben para siempre los malos y sus bombas. Que reinen las niñas y los pequeños. Que se enseñen a cocinar, un buen cocinero, una gran cocinera jamás harán cosas horrendas. Su mundo es el de los chilaquiles y los chocolates y los pasteles, las ensaladas, los nopales, las harinas, los macarrones, los fideos y los aceites, de todo esto saldrá la luz, la esperanza, las buenas vibras. ¡Niñas y niños del mundo uníos, alzando a los cuatro vientos los vasos con sandías y limones! A decir salud con agua de Jamaica, a decir provecho con pescados y jitomates y ajos y perejil, a desear lo mejor con rebanadas de jamón, cebollas, zanahorias, betabeles, lechugas y papas. Y a los malos no convidarles nada. Un poeta (José María Pemán 1897 España 1981) dijo: “Un hijo es como una estrella a lo lejos del camino”.

¡Vivan las niñas! ¡Vivan los niños!

Carlos Bracho

Sigue con: Mitos y realidades de los jugos y las bebidas para los niños

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar