Dentro de la gastronomía, el uso de pescados se ha frecuentado en diversos restaurantes, sin embargo, su comercialización desmesurada provoca el consumo de productos importados y en algunos casos, de menor calidad. A causa de la pandemia y las sequías del 2020, la producción acuícola en México se vio afectada, aunque se espera que en diciembre de este año se regrese a las ventas normales. Por esa razón, te explicaremos sobre el proyecto de sustentabilidad basado en la venta de truchas nacionales.

COMEPESCA (Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas) es una asociación civil, enfocada en promover el consumo de pescados y mariscos mexicanos. La organización cuenta con un movimiento desde 2017 llamado #PescaConFuturo, el cual se encarga tanto de la sustentabilidad de la especie como de la protección de recursos naturales para las nuevas generaciones, trabaja de la mano con chefs, productores e investigadores.  

Sobre las granjas

En la República Mexicana existen diferentes granjas acuíferas, pero hablaremos específicamente de dos que están ubicadas en Zitácuaro, Michoacán, donde están desarrollando cierta especie y cuentan con proyectos acuícolas, ecológicos y sociales.

En compañía de los productores de la trucha arcoiris, en la localidad de “Rincón del Ahorcado” y rodeados de la biosfera donde habita la mariposa Monarca, llegamos a la granja “El Pozo”, un área de siete hectáreas, en donde llevan a cabo la engorda y procesamiento de los peces, es decir, la última fase antes de su venta. Para la alimentación de la especie, hacen uso de productos procedentes de marcas mexicanas con certificación ya que así se aseguran que sean libres de aditivos o desechos. 

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Para su cultivo cuentan con 12 estanques en desnivel, lo que ayuda a la oxigenación del agua misma que además se encuentra libre de pesticidas. Es importante señalar que cada uno de los estanques cuenta con una capacidad máxima de 600 kilos. El agua que se utiliza en los estanques no se desperdicia, debido a que se reutiliza y al final llega a la presa Cutzamala con una afluencia de aproximadamente 16 metros cúbicos por segundo. 

Desde que un ejemplar de trucha se desarrolla de cría a  su fase adulta , pueden llegar a transcurrir hasta 8 meses y medio aproximadamente. Cuando la trucha llega a su etapa final y pasa al proceso de fileteado, se trabaja de forma lineal evitando la contaminación cruzada en los productos, lo que garantiza un proceso higiénico y seguro. 

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Con estos manejos cuentan con reconocimiento de Best Aquaculture Practice (BAP) , donde se les reconoce por el cuidado a sus procesos de producción, en vías de conseguir una mejor calidad en sus productos y tener la posibilidad de darse a conocer en el mercado.

No sólo truchas

Al ser un proyecto tan extenso, que busca sustentabilidad integral, cuentan con sembradíos de lavanda, romero y tomillo, y están desarrollando plantíos masivos de otros productos, sin embargo siguen valorando la reacción que puedan tener las plantas, debido al tipo de suelo y el clima de la zona. Además poseen un área de recuperación forestal y de producción de miel de abeja, en pequeña escala.

La granja Nemi natura se cultivan los huevecillos de trucha, y cabe resaltar que solamente se crían hembras, por la rapidez de su desarrollo, suelen ser más llamativas visualmente, además tienden a tener un manejo más dócil en comparación a los machos. Antes era una zona deforestada, después de 30 años y gracias a los voluntarios que han llevado dicho proyecto, se ha reforestado al cien por ciento.  

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En las instalaciones también cultivan a la emblemática rana toro, y aunque durante la visita no pudimos presenciar a la especie, nos explicaron que posee una carne magra, de músculos con un aporte de proteína significativo que es tres veces más asimilable y digerible que la carne de res. En otras palabras, si consumimos 100 g de carne de rana equivaldrían a un consumo de 300 g de res, por lo que se considera la carne del futuro. Es por ello que en los últimos años diversos restaurantes lo han incluido como un ingrediente exótico en sus menús. 

Mediante el desarrollo de las granjas acuícola se fomenta la generación de talentos ya que al ofrecer capacitación al personal en buenas prácticas de cultivo se pretende conseguir el reconocimiento ante el SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria), con lo que se apoyaría a las comunidades tanto laboral como económicamente.

Al ser un proyecto independiente, los productores responsables desean generar conciencia de la calidad de la trucha mexicana, del proceso que conlleva, de quienes se  involucran y el impacto económico que tiene en la localidad y en las familias que han trabajado para salir adelante. Por ésta y más razones te invitamos a conocer más sobre las granjas acuícolas y a consumir productos mexicano de calidad y sustentables.

“Producir para conservar y conservar para producir”.

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